Técnicas avanzadas para reflexiones cotidianas.

Nace ingenuo el ser humano,
aspira a la libertad,
a la razón, la verdad,
piensa que el camino es llano,
todo es extender la mano.
Después el Mundo se encarga
y de todo bien lo embarga,
mostrándole la casilla
correspondiente y su silla;
Súbito su hiel descarga.

Y el marcado acontecer,
firme va dictando normas,
estados, opciones, formas.
No nos alcanza el saber.
Mas el diario emprender
nos va enseñando a su paso
que se es feliz si aun escaso
es el caudal mas llega.
Fuerza y constancia en la brega.
Salud y vino en el vaso.

Comentarios

amparo ha dicho que…
Pues sí, nos vamos poniendo en nuestro sitio; todo es cuestión de tiempo. El que las cosas sean más o menos ridículas, como decía aquel, es sólo cuestión de tiempo.
Abrazo
ybris ha dicho que…
Avanzadas y sabias, amigo Kike, tus décimas.
La ingenuidad impide imaginarse la hiel que el mundo sabe descargar.
Ante eso hay que acabar oponiendo la fuerza y constancia en la brega.
Que no nos falte salud y vino en el vaso.

Abrazos
Eloìsa ha dicho que…
Pues dicho todo està, salud, força y de buen vino la alforja llena
Un beso
Enrique Sabaté ha dicho que…
Diré en mi descargo que si los versos son míos no lo son las ideas que estáa resultan obtenidas de aquellos filósofos que en el mundo han sido. A mí me da como a aquellos poetas y romancistas del siglo XVIII, ilustrados y pedagogos, que a fuerza de machacar los versos querían trasmitir, en estrofas rimadas, el saber teórico y el conocimiento técnico adquirido por la humanidad; renovados hesiodos de tareas y días compiladas en pliegos de cordel y romances de ciego; no es que yo viva instalado en ese siglo, no soy chispero, ni curtifor en las riberas del manzanares, ni un dramaturgo de peluquines y togas; tan sólo me gusta y bien o mal, ahí queda. Mi guía en este recorrido es el Arte de la felicidad, de Arthur Schopenhauer y sus cincuenta reglas. Y como hace tiempo que vivo instalado en los salones de la melancolía quizá por que no puedo o no sé renunciar a lo inalcanzable voy a ver si me acuerdo otra vez como se vuelve a la línea de lo posible.


Amparo: vamos aprendiendo a costa de golpearnos una y otra vez, el caso es que si los golpes no nos hacen abandonar nos van mostrando el sendero.

Ybris: y una buena compañía para el camino.

Eloisa: y lo que sea menester para que los corazones maltrechos se compongan.


Besos, abrazos y muestras de cariño efusivas a través de la máquina esta. No saben igual que los que se dan en persona pero hacen su avío. Son sinceros.
filoabpuerto ha dicho que…
Hay mucho de lo expresado que comparto y es que los humanos tenemos en común tantas cosas !

No puede por menos ser en muchas ocasiones melancólico el gesto, pues si en determinados momentos tenemos la sensación de ser felices, la efímera permanencia de esta sensación o la falta de bienestar a nuestro alrededor nos sitúa de nuevo en la melancólica sensación de la dicha inalcanzable.

Es cierto, la humanidad en su despliegue ha ido alcanzando grados de dignidad al tiempo que indignidad; pero otros antes que nosotros han llegado a percibir sabios conocimientos que nosotros podemos aprovechar; siempre es preferible tomar el camino en algún punto de partida aunque cada cual tenga que hacer su propio recorrido y, al igual que tú, me sirve de orientación las reflexiones de muchos antiguos y contemporáneos, que, actúan en ocasiones como brújula de este territorio sin puntos cardinales que es la vida y en el que también es ventajoso "perderse" para hallarse y encontrar las propias coordenadas.

No nos alcanza el saber.
Mas el diario quehacer
teje nuestro recorrer,
brújula orientando el paso,
de un camino que se abre
a medida que lo andamos


Un abrazo

Merce
almena ha dicho que…
Que la salud sea contigo generosa compañera y que nunca falte en tu vaso el vino.

Un abrazo!
Enrique Sabaté ha dicho que…
Merce:

A medida que lo andamos
se ensancha y acorta el paso
y en la tempestad y al raso
la desazón comprobamos
y la angustia que portamos
nos vuelve fuertes o mata.
Una furia se desata,
maestría, aprendizaje
el instrumento salvaje
con que la vida nos trata.

Almena:

Al viento frío de la nostalgia
el vino en los labios
y la risa en el corazón.


Abrazos.
filoabpuerto ha dicho que…
La desazón, Kike, pero también la dicha de cruzarnos en ese camino con caminantes que, en esa brega, alzan coplas y vaso de vino con nosotros.

Salud!

Un abrazo

Merce
Enrique Sabaté ha dicho que…
Bien lo expresas compañera, también con quienes compartimos los brindis por esste taimado mundo, vaya a la salud de todos uno:

Qué nos sean propicios los árboles
nos asombren brindándonos sombra
que las aguas limpien las conciencias
y el amor confesados nos coja.

A tu salud y a la de todos.
Sonámbula ha dicho que…
Salud, vino en el vaso... y un poema de vez en cuando. Con eso estaremos bien preparados para la brega. Sabia poesía, Enrique. Un saludo,
S.

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