Balada del hombre triste. A Sirenavarada.

Claveles de bohemio en la solapa

y más deudas de amor que en la cartera;

de un sueño de pasión y cartelera

a un gris desolación del que no escapa.

Son tantos los caminos que, en el mapa

marcados por azar y a cosa hecha,

en tantos calendarios, tanta fecha,

le dan al corazón tantos pesares.

Faltándole su voz y sus lunares,

en lágrimas culmina la cosecha.


Alegre es la canción del hombre triste

que intenta a la razón ponerle alas,

en un mundo de bombas y de balas

no alcanza la derrota al que resiste.

De mar y caracolas su alma viste

queriendo contemplar lo que hay más lejos

de todo lo probable y los consejos

que indican los senderos más sensatos;

allí donde no pone sus zapatos,

ni quiere someterse a sus manejos.


Extiende voluntad, sin vanidades,

sabiéndose en el mundo de los vivos,

donde del desamor se hallan cautivos

gozando de la calma o tempestades,

a todos al final espera el Hades.

Sin nada que objetar a todo aspira,

feliz con sólo el aire que respira,

sin miedo a recorrer cada presente

esconde en un rincón un beso ausente,

inquieto el corazón cuando te mira.

Comentarios

ybris ha dicho que…
Pues vivan los hombres tristes con canciones alegres por sus alas.
Y, claro, por décimas tan rotundas y gráciles.
Un abrazo a ti y un beso a Sirenavarada.
Beauséant ha dicho que…
espero que los hombres grises de Momo sepan leer y entender esas palabras...
Enrique Sabaté ha dicho que…
Vivimos como podemos esa es la verdad, todos hacemos algo por no sentirnos grises.

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