jueves, 26 de febrero de 2009

Un juego por necesidad.

He vuelto otra vez a enredarme en quimeras
en un tiempo sediento y malicioso.
En una espiral típica de estúpidos arlequines rimbombantes
Concentrado en un olor de lavanda que inundaba
el leve recuerdo de mis comedias a la luz de las libélulas,
danzarinas espaciales.
En la espesa amalgama de un cosmos,
disgregado en partículas leves, inmateriales.


Así se construye el pensamiento
Entre la ferocidad de un caramelo de menta
y la inutilidad de un insignificante y pudoroso noctívago harapiento,
Carpanta, atormentado por el hambre de ingredientes auxiliares.


Pim pam pum.
No sé tú.
Pero yo.
Rococó.


Serio, por tarantos,
Alguien preguntó:
“¿calientan, a todos, los rayos del Sol?”


La respuesta es breve.


No.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Cuervos y humanos.

A Charles Donnelly, poeta irlandés. Muerto en el Jarama.

Probad la tolerancia de los cuervos*
¿Más duros que la flor de los barrotes?*
Tan fieros como el rastro de las bombas
Mostraban más piedad que algunos hombres.

Contadme como brota en sus heridas
La sangre del olivo a borbotones.**

El verde y el azul aún añoran
sus versos a la luz y el horizonte.

Charles Donnelly, tu voz y tu palabra,
No han muerto en esta tierra que te acoge.



* la tolerancia de los cuervos y la flor de los barrotes son títulos de poemas de Charles Donelly.

** "Hasta los olivos sangran" dijo durante la batalla al ver las olivas caidas y abiertas desparramando el aceite por las explosiones de la batalla.

lunes, 23 de febrero de 2009

"La lucha continúa". A Bob Doyle




A Bob Doyle, soldado de la XV Brigada Internacional y luchador por la Libertad toda su vida. Fallecido en Londres en 22 de enero de 2009.


Sabías que la luz dispara sombras
y el fuego del fusil fue necesario.
"La lucha continúa"* y a diario
Cumpliste con la vida que te nombra.


No canto un miserere funerario,
Mi voz se eleva, hermano, en el Jarama,
Estruendo de cañón, metralla y llama,
Por tu puño de hierro proletario.


Un nuevo corazón ahora se inflama,
Sembrado por la sangre obligatoria,
Cultiva libertad, pero no gloria,
En lucha sin cuartel que vence al drama.


Tu vida fue derrota y fue victoria,
Dolor iluminado en la esperanza,
Deseo de justicia y no venganza:
Bob Doyle, va esta canción, en tu memoria.




* Palabras de Bob Doyle.

La fotografía está sacada de esta página de EL PAÍS, en ella se encuentra una entrevista al brigadista.








http://www.elpais.com/recorte/20090126elpepinec_1/LCO340/Ies/Bob_Doyle.jpg

miércoles, 18 de febrero de 2009

Sombras.

Hoy he comprendido las sombras,
me explico, no todas ellas ni siquiera la mitad de las que se enfilaban ante mis ojos cerrados,
sólo unas cuantas pero suficientes.
Ninguna con personalidad propia ni una característica determinada.
Sólo eran sombras.
Algunas pluscuamperfectas como escapadas de una ciénaga rojiza.
Otras descarnas y lívidas, pero sombras.
Un puñado de ellas convergentes en la ambición y sacudidoras del destino de los hombres grises.
Las más de ellas eran pequeñas y huidizas que parecían sonrisas de pájaros heridos.
Unas pocas intentaban disfrazarse de barquitos de papel navegando hacía las manos de los niños soldado.
Las más simpáticas viajaban entre los muslos de Betty Boop y el coro de la valquirias al paso de la oca y un aire marcial.
las vi envueltas en vendas sucias y en frascos de suero salino al dos por ciento.
Pero ahora que lo pienso ninguna me miró a la cara, quizá por no descubrir sus secretos.
Quizá, lo más seguro, es que yo también sea parte de la sombra.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Metamorfosis imaginativa

Gaviero de la nave de los locos
al albur del desastre y la tormenta.
La ilusión obsesiva se presenta
como estrella polar para unos pocos.


El bullicio, para otros, de los focos,
es su farsa tribal y representa
una fe de intenciones que acrecienta
su linaje de adviento y comecocos.


Por bandera y cuartel las carcajadas,
por compás confesiones de gomina,
exiliado del oro y las espadas.


Reciclado de grajo a golondrina
que ajena a la ambición y sus llamadas
en arcos sin victorias se imagina.