domingo, 31 de mayo de 2009

Baldío

Los álamos del río andan batiendo
en áridos desaires las fatigas
estériles, de escuálidas hormigas,
seguros que su vida es sólo arriendo.


En tanto ir y venir que es minuendo,
tramadas novelescas sus intrigas,
combates de poder como mendigas.
Pensad si es atributo o es remiendo.


Caminos de locura rutinarios
o estáticos conjuntos militantes,
febriles a la par que imaginarios.


Los tipos reintegrados o distantes,
indicios de rastrojos fragmentarios,
no son sino en cuestión itinerarios.

jueves, 28 de mayo de 2009

Preguntas sin propósito

¿Estriba la permanencia
en lo eterno o indeleble,
en lo flaco o en lo feble,
consiste la contingencia
en el estar, en la esencia,
en el ser, en el sentir,
en asentarse o partir,
en el caos, el vacío,
en el suyo, tuyo, mío?
sueño sin poder dormir.

Vendo palabras de acero
en un mercado de plomo,
cambio molibdeno y cromo
por tu alegre sonajero,
un peluche y dos te quiero;
trueco un barco de vapor
por una veleta en flor
y un molinillo de horchata,
por un borrador de nata
y un acorde en do menor.

Soy inquieto buhonero,
un espacio transitorio;
mi mente sin envoltorio
es la pluma de un jilguero;
iluso ropavejero,
zarigüeya cantarina
que en la rama de una encina
ilustra una nueva estampa;
as que descubre la trampa
que ríe y no contamina.

¿Qué afán tiene la riqueza
de abarcar plaza y estribo
destripando arroz y olivo
y hacer sangrar la corteza?
¿Es pétalo de pobreza
el llanto de un ruiseñor
que sin miedo a que el azor
lo calle, a su amante canta,
no es más verdad que así espanta
sin miedo a su cazador?

lunes, 25 de mayo de 2009

Mordaz y poco exitoso.

Irónico burlón de su apariencia,
batalla y polemiza con su aspecto,
se muestra apaciguado y circunspecto,
jocoso lidiador sin competencia.


Se ríe de lo humano sin conciencia,
brutal por superior es su intelecto
sabiendo que tan sólo es un insecto
quien peca de soberbia y suficiencia.

Podrán los petulantes, con su orgullo,
prender de vanidad jactancia y fuego
sus torpes oropeles y fanfarrias.

Son sólo esas bravatas un murmullo
de falsa vanagloria, un fatuo juego
del ego ultramontano, sus cazcarrias.

domingo, 24 de mayo de 2009

decimillas

Sin que me disponga
a pensar ni nada
va mi astracanada.
bailaré la conga,
habrá quien proponga
otros bailes raros,
como trajes caros
del emperador,
hágame un favor,
encienda los faros.

Salió decimilla
que es mucho más fácil
más rápida y grácil,
como ensaladilla,
casi seguidilla,
canción popular
que quiero dejar
el arte mayor
para otro señor
que vaya a estudiar.

Qué poca vergüenza
de literatura
es esta escritura,
para que convenza
mis ripiosa trenza
de versos graciosos,
son algo engañosos
en velocidad,
tontos en verdad
y poco jocosos.

Así me estaría
dando la alpargata
al cajón de lata
casi todo el día,
yo ni comería
por estas conquistas,
ahora a las vistas
me marcho a vender
a todo correr
llagan los turistas.

Si me queréis encontrar los domingos voy a la tienda de un amigo a echarle un mano en la plaza de san Diego de Alcalá en eso de vender recuerdos a los turistas.

sábado, 23 de mayo de 2009

Imperfecta afonía

Hoy caducaron las formas,
las palabras,
los silencios,
los límites totales
impuestos en origen.

Hoy me perdí a mi mismo en el reto inamovible,
un golpe de afonía dio paso a la rutina.
Automática,
Inerte,
habitual,
reglada y connivente.

Hoy he sentido rabia,
Costumbre, en mi retiro,
en un daño imperfecto aislado en mi memoria.

Hoy quise ser la maza que arranca las cadenas
dispuesto a la victoria jugando en mi provecho,
inhábiles engaños
en un alma sincera
de diseño ejecutable.

Hoy fui de nuevo esquema en láminas vacías,
una letra estampada en medio de un desierto,
anilla innecesaria,
un cable roto y negro,
la órbita en el polvo
sin curso formulado.

Pensé, y me equivocaba,
que en mi aterida mano,
perpleja de vergüenza,
saldaría el desamparo.
Erraba nuevamente.

Hoy quedé convencido
que no hay si no mentiras
Si todo es desaliento
y al fin camino solo.
El alba es tan mezquina
que me habla de las carencias.

viernes, 22 de mayo de 2009

Ay Federico García

Esmeralda arriba al agua
con su farol de carmín,
en sus ojos azabache
el llanto de Boabdil.

Una zozobra en las sienes
de naufragio carmesí
donde dibuja su pena
tormentas de regaliz.

La más bella flor de nieve
en el reino nazarí
con lágrimas de alabastro
desgrana un aria sin fin.

¿Qué pena canta tu boca
bella piedra de rubí?

“Mataron a Federico
poeta del Albaicín,
con odio escupieron plomo
de la boca de un fusil”.
Ebrias de rencor y miedo,
sus almas de canecrín,
en las horas de la noche
que la envidia es un pretil
del puente de la codicia
y el fanatismo infeliz,
mataron a Federico
espectros de azul y gris.
El más vivo trovador
que recorrió el Zacatín.

No hay ángeles que no lloren
lágrimas de ajonjolí,
ni pañuelos encarnados,
ni una letrilla infantil
que no recuerde al poeta
y su canto de Almuecín.

La tierra que ahora lo acoge
no ha dejado de sufrir.
Mataron a Federico,
hermosa flor nazarí.

Esmeralda arriba al agua
con la sombra de Boabdil.






miércoles, 20 de mayo de 2009

Mayalde, bis.


De nuevo los Mayalde y esta vez espero que si lo leen me perdonen la broma. Por cierto si podéis escuchadlos.

Con Endovellico
Y Vagadonnaego,
-Ibéricos dioses- ,
llegaré a un acuerdo:
agra Poemana
guarda mis corderos.
ya que Baelisto
brilla más que el cielo.
Dibus y Deabus,
los dioses gemelos,
dirijan mis pasos
por los sitios bellos.
Que por Sitiouio
encuentre el sendero,
nunca yo lo pierda
aun sin ir sereno.
Por Vael, el lobo,
que en bosques y setos,
en las arboledas,
y en el monte espeso,
para mis pesares
siempre halle remedio.
Sean valedores
con Tuollo el genio
-protector de hogares-
Lida y Baraeco,
Lug y Yaincoa,
los muchos y buenos.
Se aleje Tagotis,
rey de los infiernos,
viniendo Saur,
maestro del hierro,
el sabio Cerunnos
junto a otros ancestros.
Vengo a relataros,
sin vagos conceptos,
como son de veras
los músicos estos,
se llaman Mayalde
-ya los conocemos-
ellos que descienden
de todos los pueblos.
Desde los fogones
traen sus instrumentos:
tinajas de barro,
mesas y calderos,
alcuzas, vasijas,
botes y barreños,
que todo les sirve
a su grande ingenio.
De la tierra al aire
conocen mil cuentos
que los aprendieron
de los sus abuelos,
ahora los cuentan
con chispa y cerebro
que les da el caletre
para todo invento.
Son como algo antiguos
pero muy modernos
que adornan sus galas
el mucho intelecto,
seguro que tienen
sus más y sus menos
como cada quisque,
estaría bueno.
Si quieres oírme
te daré un consejo:
que no te los pierdas,
que vayas a verlos,
que son buena gente
de bastante seso,
con poco artificio,
sobrado gracejo.
Su música suena
tal que en otros tiempos
de época antigua,
cuando los Vacceos,
antes que de Roma
viniera el Imperio,
quizá yo exagere
lo justo, que quiero,
sin saber que digo
lo que de ellos pienso.
Verás, te propongo
un experimento;
cuando los escuches
si estás bien atento
y cierras los ojos,
cuando toquen ellos
sabrás que cantaba
el tu bisabuelo,
después me lo cuentas,
cata que no miento;
pues que traen consigo
los dioses iberos.




http://www.youtube.com/watch?v=z_MXScZbiQY



un enlace al youtube

http://www.mayalde.com/principal.aspx
y su página

martes, 19 de mayo de 2009

A Mario Benedetti.

La muerte de un poeta sin lamentos.
Palpable es el dolor y este es sentido,
el ánimo se muestra compungido
y lloran los claveles y el magnolio.

Nos quedan sus palabras, cada folio,
de amor por esta vida, el estampido
de tantas construcciones literarias,
su lucha, su combate, sus estrofas
rebeldes contra, el mar de la injusticia,
la fe de los tiranos, la estulticia
de tantos nigromantes, y las fofas
doctrinas del martirio. Funerarias
mis frases, no pretenden ser lágrimas
de duelo, mas se quieren libertarias,
en este homenaje, luminarias,
pequeñas lucecillas y candelas
que anuncien los caminos y no velas
vacías ni discursos religiosos,
ni llanto de políticos pomposos,
sólo sus oraciones incendiarias.

lunes, 18 de mayo de 2009

Mayalde

Con unos borneos y algún ringurrango
vienen los Mayalde desde Salamanca.
Sus coplas relucen como estrella blanca:
Pasodobles, polcas, jotas y fandangos.

Con todo el cariño que de ayer se arranca,
ritmo y armonía de antiguas canciones,
llenan el hatillo de las sensaciones
con gran maestría y mayor retranca.

Cuajan los sentidos y las emociones
de ojos a manos y de boca en boca.
La peña de Francia no es sólo de roca
es también aliento en la voz de sus sones.

El tiempo pasado el ánimo evoca
cuando se recibe de un pueblo en herencia,
si son trasmitidos en buena conciencia
en las gentes nuevas el alma trastroca.

Son esos caminos de la inteligencia
antiguos senderos donde fue la plata
es la misma vida que a veces maltrata,
mas ha de vivirse, es su consecuencia.

En sus instrumentos de hoja de lata
-tañe al buen tun tun la loza y el barro-
la música suena, genios del cacharro,
sea en la cocina o en la colegiata.

Payaso en la calle

Sin pistas, lonas ni carpas
por oficio el de payaso
en el mundo y anda escaso
de garras, dientes y zarpas,
es más de Bécquer y arpas,
jácaras y melodías,
mojigangas, fantasías
de caballeros andantes,
de rucios y rocinantes,
son sus típicas manías.


Él es el alba del genio,
bufón burlón primigenio,
festivo autor delicado,
sentimental e inspirado
flor nueva de este milenio.
Un bombín verde de seda.
Una mágica humareda
le envuelve por toda gala.
Su sonrisa la regala,
dale, tú, alguna moneda.


Virtuoso equilibrista
en el mundanal trapecio
donde sólo triunfa el necio,
y el arrogante arribista.
Nada para sí conquista,
poca riqueza ambiciona,
-un rey pero sin corona-,
calor, luz y maravillas,
carcajadas y cosquillas,
mimo y solo una persona.

sábado, 16 de mayo de 2009

Palabras continuas.

Dichosas palabras en fondo de armario,
unidas a otras, guiños musicales.
¿Dónde las encuentras? : En el diccionario.
Son tan parecidas aun sin ser iguales
que unas tras otras -como abecedario-
en párvulas hojas o en amplios murales
describen ingenios, penas y pasiones,
borrascas del alma y sus anticiclones.


A Almu.

viernes, 15 de mayo de 2009

Mis palabras vuestras. A vosotros.

A Ybris, Paquita y Merce.

Dejo mis palabras desnudas y enteras,
escasas –ya sabes- pero necesarias,
intensas y breves, básicas, primarias,
cortas en su origen aunque verdaderas.


Rendidas y humildes, sencillas, certeras,
profundas, sentidas y un tanto incendiarias,
abiertas, capaces, menudas, gregarias,
serenas, amargas, también compañeras.


Tímidas, afables, tiernas y suaves,
templadas, a ratos ásperas y duras,
flexibles, violentas, amables, maduras,
cándidas, honestas, muchas veces graves.


Integras, tramposas, inexpertas naves
en mares de tinta, tormentas oscuras,
libres, licenciosas, torpes y seguras.
Al tiempo cerrojos que en espacios llaves.


Íntimas, secretas, caseras, lineales,
estables, volubles, nerviosas e inquietas,
frívolas y añejas, firmes, indiscretas.
Algo conceptistas y más naturales.


Rígidas y exactas, rudas, guturales,
sobrias, disolutas, ebrias cuchufletas,
grises, luminosas, justas, incompletas.
Ora enaltecidas, pro nobis triviales.


Pomposas y adustas, secas, petulantes,
pícaras, rijosas, dolientes, atroces,
crueles, osadas, resueltas, veloces,
lentas y cansadas, frescas, atorrantes.


Desconsideradas, amigas, amantes,
tercas y empeñadas, ya me las conoces,
dichas en susurros, cantadas a voces,
fugaces, cercanas y jamás distantes.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Décimas jocosas o no tanto sobre la crisis mundial

Haré una punzante crónica,
-sacada de mi petaca- ,
estilete, daga y faca,
a la usanza macarrónica,
energética, isotónica,
en nada subliminal,
con este instinto animal
de asno siguiendo a Isis
en estos tiempos de crisis,
de la era digital.

Quebró el banco y mi dinero,
que invertido había en acciones,
en manos de los patrones
-con guante blanco y sombrero-
del sistema financiero.
Me quedé con mi hipoteca
con más ruinas que un azteca
y más perdido que el Maya.
Me dicen: aguanta y calla.
Mi cara ya es sólo mueca.

Ellos hijos del oficio
más viejo del mundo antiguo
-del yo rezo y me santiguo-
dispuestos al sacrificio
ajeno, y al beneficio
propio, consecuentemente
empobrecen a otra gente.
La crisis de esta manera
saldo es de la clase obrera
y el rico tan ricamente.

Todo ajuste del mercado
otra vuelta es más de tuerca,
al que no pille de cerca
tampoco es que esté salvado,
puedo estar equivocado
con este rollo marxista
tópico y medio anarquista
sin carnet y sin partido
pero sé quien ha mentido
que no soy corto de vista.

El caso es: la economía
del sistema no da más
de sí, esto ya verás,
se cae del todo algún día
y es chica la que se lía.
Carpe diem mientras tanto,
crujir de dientes y llanto
que esperen ese momento.
Yo como y bebo contento
que ando curado de espanto.

martes, 12 de mayo de 2009

Comedia del arte nulo.

Bohemio y trotamundos tartamudo,
viajero de Tetuán a La Latina,
nervioso navegante de bolina
en un mar de top manta y estornudo.

Envuelto en el embrollo y el engrudo
confundes arcabuz por carabina.
Pierrot que siempre engaña Colombina.
Convéncete que el caso es peliagudo.

Andando que, los juegos son abismos,
el paso del Estrecho tiene puertas
y el hambre solución sin catecismos.

Zozobra de aflicción si no despiertas,
al punto, no serán sino espejismos
-inanes marchas- por tus horas muertas.

Unas decimillas pa quitar hierro a la cosa.

Un payaso con bombín
sube por una escalera
lleva blanca la pechera
y amarillo el calcetín,
es clown de mucho postín.
Un botón que es margarita
de bella casiterita
y un gigante zapatón
de plástico azul marrón
y un paraguas de ebonita.

Sigue con sus payasadas
bajo la artística pista
no lo han de perder de vista
que en dos o tres carcajadas
deja sus cucamonadas
y sus trucos por aquí
esto me ha pasado a mí
que soy también un bufón,
un titiritero, un clown,
un gallo kikirikí.

Con ganas de ser poema y se quedó en objección.

Hoy he visto la tarde dormida de nuevo. He profundizado un poco en las grandes simbiosis entre los adjetivos y las amapolas. Me han correspondido veintisiete participaciones en la pintiparada lotería de las divisiones ultramundanas. Un sol rojo, muy rojo, se deslizaba, se encogía como una pequeña araña por la montaña. No me está permitido, pero lo hago, encadeno uno a uno los fragmentos del firmamento y las porciones me salen sin proporciones, en la medida que no se ajusta. Cuanta razón tenía quien me lo dijo. “Tú no aflojes, ni te embeleses, ni te permitas, ni menudees, dosifícate muchacho. No seas cosa. No te importe si las estrellas son parte de una calcomanía o están colgadas de un hilo de seda y al final de ellas hay un anzuelo y un gran pez espada esgrime su florete contra el dueño del almacén”. Yo al final quise contestarle esto: sepa usted muy señor mío que todas las hipótesis hay que demostrarlas, si no, no, no pasan de ser meros intentos de motejar las ciencias y los espíritus. El fantasma cruzaba las puertas del sanedrín. Pero pidió permiso. Se lo daría el gran chambelán. Hoy también he comprendido el seudónimo de los actores de la gran escena matemática. Ya sabe usted, lo dijo Pitágoras, nada deja de estar sujeto a la dictadura de los números primos. Incluso hasta a los otros números parientes, tíos, cuñados y demás familia cabalística. Pregunte usted por ahí si se aman el diecisiete y el treinta y uno. Es como ya supone el periclitado y ancestral romance de la numerología, sin acritud, sin errores, ni falsas expectativas macroeconómicas. Requiere, este laberinto, cierto orden lógico que emane de la gran autoridad de quien la ostente en el momento de preguntar. ¿Sabía usted que los generales en la Gran Guerra repartían medallas de chocolate y gas mostaza? ¡Qué plato gastronómico más raro! Todos ellos fueron premiados con la gran olla podrida de la carne tumefacta. Prodigioso adelanto para la humanidad. La cantidad de salsas que se extraen del músculo de las trincheras. Pernil de soldado raso a la espalda, lomo de infante de marina con escalibada de putrefacción a las finas hierbas. Pues sépalo usted que todo eso ha sido superado con creces por los estupendos rancheros a lo largo de lo que resta de siglo y no puede siquiera imaginar a lo que podemos llegar. Piense o mejor no piense mucho que le saldrá agua por las mejillas como a los quemados en Hiroshima. ¿Y qué me dice usted de otros millones de platillos preparados con la ideología de los confundidos? Por no hablar claro está del revuelto de humanidad inmisericorde y fanatismo al amonal, el trinitrotolueno o el tan recurrente y repetido barreno de dinamita. Y pensar que esto tuvo vocación de poema. Al fin nada de esto pasa, vivimos como ya sabe usted un mundo idílico, o ¿era etílico?. El camino que se ha trazado la humanidad seguirá de un modo u otro, seguiremos destruyéndonos sin sentido del ridículo. En nombre de.... da igual, en nombre de todos los grandes nombres.

sábado, 9 de mayo de 2009

Salvemos el Henares y de paso el Jarama y otros ríos.



Las coplas del río Henares.

Vengo a cantarle a este río
que nace en Sierra Ministra.
Seguiré el curso del agua.
Diré quien lo contamina.



A la sombra de un nogal
en Horna surge a la vida,
cercado por una valla
la autoridad nos lo dicta.



En Sigüenza es donde pronto
da comienzo su agonía
que la actividad del hombre
la suciedad precipita.



Ya el cauce se encuentra sucio,
ya la ribera perdida,
navegando curso abajo
pareciera alcantarilla.



Al paso en Guadalajara
no hablemos de porquerías,
deben ser seres mutantes
la fauna que el río habita.


En Azuqueca no sé,
disculpen la alegoría,
esta copla se me vuelve
tan negra como la tinta.



La ribera de Alcalá
poblada es -maravilla-
de muebles y otros enseres
que a alguno le sobraría.



Es gran consideración
la que a este río tenían
los clásicos literatos:
Cervantes y Juan de Hita.


Uno plantó avena loca
el otro a él se refería
como el gran río del mundo.
Ahora : ¿qué es lo qué dirían?



Si no damos grandes voces
¿río quién te salvaría?
si no paramos de echarte
mierda con alevosía.



En Mejorada del Campo
con el Jarama se cita
dejándonos de recuerdo
cierto olor a agua podrida.



Adiós que me voy marchando
dice el Henares, amiga:
“Antes de llegar los hombres
mi curso ya lo seguía”.




la imagen es de aquí:



http://www.ecologistasalcalah.org/public/henares.htm

jueves, 7 de mayo de 2009

¿Pretérito para quién?

Todo un tipo que carga prejuicios,
golondrino de nido alquilado,
desertor de la vida y cruzado
contra aquello que piensa son vicios.


Si interesa la cosa, es pecado.
¿Qué es vivir sino hacer penitencia?
Sus palabras dictando sentencia
son, disculpa, pescado pasado.


Aunque tiene a favor providencia
que le presta su fe en lo absoluto
si llamándome a mí disoluto
se libera eficaz su conciencia.



Yo que soy liberal no discuto
si me acusa de ser un sectario
no me importa quién rece un rosario,
como no tengo fe, ni me inmuto.


También dice: tu verso es becario
de una fórmula ajada y añeja,
un geranio colgado en la reja,
Iletrado y cruel, legendario.



Déjame que yo siga en mi queja
con mis rimas, idas, delirantes,
en el foro de los diletantes
que del orbe moderno me aleja.




martes, 5 de mayo de 2009

Senderos de estropajo y melamina.

Recorrer tanto camino...
si en ellos algo aprendí
de poco me sorprendí,
tras de muchos desatinos
con mis ojos peregrinos
hube por fin de aprender
que por todo acontecer
es parte de esta justicia
lo que a unos beneficia
otros lo deben perder.


Quien manda con frases hechas
ordena de arriba abajo.
El sendero es estropajo
vaya a izquierdas o derechas.
Ellos tienen sus cosechas
y el indigente miseria.
Quien al baile y a la feria
se encamina venturoso.
Exigir es peligroso,
dicen que pecas de histeria.


El mundo va así a la ruina
por un capital menguado
te llaman afortunado:
tú puedes comer chacina
y pasas por melanina.
Ideólogo decadente
¿qué no tienes suficiente?.
Eres filósofo escaso
ya nadie a ti te hace caso.
Vives a contracorriente.


Ingenuo calamidad
por apellido y por nombre
ya no hay más crédulos hombre
que fíen de tu verdad.
Palomino de ciudad,
predica en un parque a solas,
ve a cantar tus carmañolas
a otros tontos como tú.
Anda vete a hacer vudú
y déjate de virolas.


Pregonas que es un fracaso
el modélico sistema.
Resuelve solo el problema
¿lo sabes hacer acaso?.
Vuelve la vista payaso
¿no estás en el primer mundo?.
Vístete de vagabundo,
ábrete al subdesarrollo,
¿no comprendes el meollo?.
No entorpezcas pudibundo.


No lo sabes, marioneta,
pero tú eres coautor
del destrozo al por mayor
que se le causa al planeta.
Te las darás de poeta
pero también emponzoñas
tuya es parte de las roñas
que corrompen y quebrantan
La Tierra, mas no te espantan,
renuncia así ya a tus coñas.


Eres tóxico también,
causa de la polución,
de la infecciosa legión
de azogue y de barril “Bren”
de tu bienestar rehén.
Esto amigo son lentejas.
Sigues mal si así aconsejas.
Deja ya de maltratarnos,
no consigues asustarnos,
aburres a las ovejas.

Presuntuoso

En la extrañeza de una tarde, sobre sí aquello era posible o no lo era, si a cada paso otro más veloz se iba superponiendo, como en una vieja fotografía con lo bordes dentados. Todo y nada, las pequeñas y las grandes pesadillas arrancadas del árbol de los frutos indiferentes. Una atolondrada mirada iba cediendo al tedio de no encontrar un sentido a la insignificancia. Quise ser martillo de nuevo, y me rompí como una figurilla de vidrio, como un vaso mojado de vino y circunstancias. Lo que iba sucediendo era sólo reflejo de mi mismo, una procesión en andas por los sueños de lo inoportuno. Creí que tender la mano era encontrar y nada me asía, tan sólo el cerebro pinchándome una y otra vez. Se escurría por mi garganta un sabor ocre y ceniciento, como falto de besos y manos amigas. Pero la verdad es que nunca las hay, al menos las que tu pensabas, luego llegan otras que amargan como las nueces cuando están verdes, como el soplo de un enojo sin causa alguna. Todo gira alrededor de uno mismo. Cuando a veces quieres ser una avispa molesta y circunstante. En una cocina o alrededor de un trozo de carne en conserva. Un gato que absorviera los últimos gozos cálidos en el motor de un coche camino del desguace.
A ratos te preguntas: ¿hay un alma? ¿y si la tengo alguien querría participaciones de ella? me respondo con la misma asertación de todos los días. Qué más da. ¿Importa?. ¿Es relevante?. ¿Eres feliz?. Te sobrellevas. Quizá ni eso. O hasta puedes ser como uno de tantos tontos pagados de sí mismos, de los que llevan la cartera llena de cohechos y el corazón vacío de sentimientos. Sometidos. Recargados. Filamentos de urbana idiotez. Rencorosos y circunspectos. Sabihondos y resentidos. Triunfadores sin remedio. Abotargados por el ser de la avaricia. ¿ Y tú? ¿cuál es la pretensión que te mueve? ¿no quieres a tu vez lanzar flechas que agujereen la piel y dañen hasta la más absoluta de las fibras sensibles de las personas?. No tienes respuestas. Tampoco tienes preguntas que me interesen. Acaba de una vez por todas y olvídate de ser poeta. Le das demasiada importancia a lo que no la tiene. Te aburre, -dices-, lo que de ti piensen los demás y sin embargo esperas su aplauso y su comprensión. Trabajas de luna a luna con la intención de verte aupado en las corrientes ascendentes. En las térmicas de la popularidad. Aborreces,
-afirmas,- de tantos correligionarios de la fama y el monedero, y tú, -sí-, tú, quieres verte aupado en la misma carroza de las vanaglorias al precio que te marquen. Sé que eres de fácil verborrea y dirás sin encontrar palabras lo primero que se te pase por la mente, luego te irás compadeciendo de ti mismo. Buscarás el brillo de los cristales sin valor. Sólo por facilitar el pago de la deuda que contigo mismo mantienes. Y sin embargo no harás nada por cambiar. Maldecirás, es posible hacerlo, odiarás, es tan consecuente con tu forma de ser y de sentir, pero a la vez te afirmarás como bueno, recién salido de la horma de los pacientes y nobles. Pero quiero que sepas que no eres más que cuero chamuscado. Orín que carcome la raíz del árbol. Me pedirás una y otra vez que te cuente historias imposibles, extraídas de las cuerdas expuestas a todos los vientos del secarral, y no serás capaz de verte a ti mismo en la confusión, en el vacío amargo y desatinado de tus palabras. Preguntarás: ¿qué mal os hice?. Conoces la respuesta. Déjame en paz.

Por el palo de las carencias.

Una luz postiza recorre las tardes
en el vidrio verde de tus pocos daños,
quisiera asomarse pero se antepone
el recogimiento, místico y absurdo,
de la extraordinaria psicosis vacía
de todo elemento ridículo y breve.
Resuelve el momento su intensa cadencia
en los eslabones que nunca prolongan
sino las licencias que no se merecen.
A partir de ahora desembarazada
de lo conveniente por lo imaginado
en viejas labores que al partir terminan
con la inteligencia de quien no comprende
ni queda avisado por ser pillo suelto
sin otra memoria que un muelle teñido
bajo nueve palmos de tierra batida
para regocijo de viejos viajeros.
Será lo que quede de lo que fue origen
de una desbandada que no será ausencia.

domingo, 3 de mayo de 2009

Una tarde escribiendo para ti.

Empezaré por la parte
del principio, corresponde.
La intención bien no se esconde
ni se halla un rincón del arte:
también yo quiero atraparte
entre la espera y la duda
en mi cama bien desnuda,
expuesta y desmemoriada,
agridulce y obstinada
como una romanza muda.


Descubierta en el trajín
de sustraerte al misterio
al patente gatuperio,
incoherente palanquín,
abstraída en mi magín
de alegres irreverencias,
palmarias inconveniencias
de una notoria verdad
que ostenta alguna bondad
y no falsas apariencias.


Intrigante en el nocturno
anónimo del secreto,
en el velado soneto
de un poeta taciturno,
mueve tú, ficha, es tu turno,
despierta sin confusión
en las garras de un león
que imagina marionetas
ligeras, raras cometas
de un azul y un gris marengo,
en su elevado abolengo
de no ser sino bayeta.


Maravilloso el esfuerzo
que en el carro del prodigio,
andrajoso en gorro frigio,
con mi poco juicio ejerzo,
polichinela de un cierzo,
jinete de un nubarrón
de un sortilegio marrón,
trastrocado en un siroco,
danzando activo en un zoco,
mercachifle de sifón.

Por camisa una tormenta
de vivos rayos solares,
rayas verdes y lunares
y un olor a clavo y menta,
tú sola, tu ser alienta,
hoy también te echo de menos,
ves tampoco tengo frenos
ni palabras elegantes,
algunos gestos galantes
perseverantes y plenos.

Un continuo presentarse
aplicado en la insistencia
por vencer la resistencia
que incide en no limitarse
y se aplica a extraviarse
en un ciclón de sufragios
a ráfagas de naufragios
y pretensión de insurgente,
aliñado de imprudente
en un hechizo de adagios.

Y tú, arrebato de luna,
Artemisa inverosímil,
epístola que en facsímil
en la encendida comuna
proclamas una por una
las verdades con tu genio,
estampilla de un milenio
cargado de rosacruces.
Tú sola, tú, te traduces
al símbolo del selenio.

La república de astutos
en los vacios bolsillos
va recogiendo tornillos
excéntricos, diminutos,
en disparatados frutos
de la mágica cosecha
de picardías sin fecha.
Siempreviva de la duna
sin riesgo nunca hay fortuna.
No hay engaño, ni sospecha.

viernes, 1 de mayo de 2009

Un romance para un loco.

Sean bienvenidos todos, caballeros, niños, damas, a este rincón de Castilla, entre la sierra y la mancha; a este cruce de caminos donde confluyen las aguas, a este manantial o fuente, donde brotan las palabras, a este lugar conocido, a esta ciudad donde el alma a veces se sobrecoge, y en otras se toma a guasa, esto que se llama vida, así van forjando causas.

Ya vendrán las desventuras y las hieles más amargas, pero que tarden y sean como espíritus en danza, como cantares de gesta de esta visigoda raza, avatares de moriscos, de conversos, en confianza, de moros y de judíos, en fin de todas las castas que por el lugar pasaron.

A un rincón de las Españas, cuna, cárcel y convento, la que fue madre y madrastra, tierra de nuestros mayores, ésta que el manco cantara, la que mal pago le dio y hoy recibe su honra y fama, mas como dijera entonces, entre el rigor y la chanza, no se tome nadie a mal lo que las lenguas declaman, lo que no deja de ser, nuestra propia idiosincrasia. Producto de nuestra tierra, viña de un reino de taifas, la condición natural de nuestra índole humana, tópico temperamento, que en la Compluto romana, en causas de religión a tantos martirizara. Avatares de la historia, ya ven, las cosas que pasan, las que cantan los romances a la luz de alguna chasca en palacios y en castillos o en las humildes cabañas, las que a reyes divirtieron y se oyeron en majadas, vieja tradición oral de sucedidos y hazañas, del cantar del mío cid a la pérdida de Alhama, del rey godo don Rodrigo a Rodrigo de Triana.

Tierra de contemplación y aventuras arriesgadas. Tierra de Santa Teresa y de Fray Luis de Granada, del conde Fernán González y los infantes de Lara, del valiente Mudarrillo, de Don Sancho y Abenámar. De tierras de Extremadura a la viejas Vascongadas, de Covadonga y Pelayo a aquel Madrid de los Austrias, de venta de puerto Lápice a Barcelona y su playa.

No diré de los borbones, que eso está en otras andanzas, en el romancero nuevo que celebra sus jornadas, estemos por lo que estamos, ahora en estas circunstancias, hablando de Don Quijote y de su fiel Sancho Panza, de Cisneros y Tenorio, Doña Urraca y Torquemada, de Roldán en Roncesvalles, de Lanzarote y sus damas, de aquel Bernardo del Carpio, el de la afamada lanza, de aceifas y correrías, de diezmos, pechos y parias, de gabelas y tributos, contribuciones, alcábalas, aunque hacienda somos todos dejemos de menealla, prosigamos el romance ya pagaremos las tasas, que en estos tiempos que corren las cañas se tornan lanzas, mas que a nadie se le olvide que a mal tiempo, buena cara, como diría el buen Cidi, de quien don Miguel nos habla, quien con su hueste aguerrida antes de entrar en batalla, decía sencillamente, sus y a ellos mis mesnadas, por Castilla y Aragón, Santiago y cierra España, esto es anacronismo disculpada sea la falta, trújose aquí a colación porque el verso nos cuadrara.

Prosigamos el impulso que el romance nos depara, justo es que sea así, pastor vuélvete a tus cabras, al romance carolingio, al noble marqués de Mantua, a Gaiferos, Valdovinos, por el val de las estacas, por el Zacatín arriba, por las góticas murallas, libros de caballerías, al buen Amadís de Gaula, a la cuesta del Zulema, a Clavileño y Berganza, a Ramiro de Aragón y a las riberas de Arlanza.

A Cepìón a Gargantúa, la cueva de Salamanca, A Montesinos, Ginebra, Al rey Arturo y su espada, Al patio de Monipodio, al Marqués de Santillana, Al cerro del rico home, y a la muy mal maridada, a este viejo romancero que es la flor de las palabras.

A Alfonso llamado el Sabio y al rey chico de Granada, de las almenas de Toro hasta Alcalá y sus murallas, en esta tarde de Abril a Cervantes dedicada, seamos como Belardo, y la osada doña Lambra, cristianos viejos o nuevos, judeo-conversos, o nada, heterodoxos, herejes, o de la fe musulmana, personajes de entremés, o de novela de fama. En fin para que les cuento, como ya saben sus gracias, que cualquiera fantasía realmente es superada. De lo que aquí escucharán y verán todo es mojama con la mejor intención. Vayan contentos a casa después de pasar un rato de música y de palabras en elogio a Don Miguel, a Quijote y Sancho Panza.
Público que aquí llegó, las gracias les sean dadas.