lunes, 29 de junio de 2009

Lugares por los que paso a diario.

Reloj de sol
Pasa la vida del hombre
en el tiempo, su estación.
Hoy cautiva su razón
donde ayer perdiera el nombre,
el adjetivo y pronombre.
Sombra pueril y fugaz
agua ligera en el caz.
Cavila hazañas grandiosas:
Ínfimas son estas cosas.
La muerte es el capataz.


Ladrillo y piedra

Descansa tu piel viajero,
tus viejos huesos cansados.
Tus cabellos empapados
de sol y sudor, te espero.
Viandante pasajero
llegado hasta este lugar
Manda a tu sombra parar
y escucha como silencia
el barro toda presencia
de tu tosco caminar.




Lecciones del tiempo


Hoy y ayer todo es quimera,
sedentario o vagamundo,
obediente o iracundo.
En la enfática escalera
de la solana a la era
del árbol a la amapola.
A la pena de una sola
y errática dirección.
En la nutrida ilusión
de ser más que carambola.



San Ignacio de Loyola en la piedra





Fuente, zócalo, prefacio,
cáliz de sagrada forma
espada de fe y reforma
de tiempo, devoción y espacio.
Hoy las piedras de palacio
no son lo que ayer solían,
ni los rayos que traían
amargos padecimientos,
ni son flor de los conventos
los duelos que ayer se oían.


http://www.unpremioparamarcosana.org/

domingo, 28 de junio de 2009

Heterodoxo


Duele algunas veces ser tan diferente,
parte de uno mismo, ave discordante.
Sentirse Virgilio siendo el propio Dante,
polilla en la noche, letra incongruente,
humilde avelilla hábil e inconsciente.
Aviso engañoso en un trato agudo,
entre virtuosos ir siempre desnudo,
agitado y loco sutil y ladino;
y que te señalen por tu poco tino
aquellos que quieren que te quedes mudo.


Forma heterogénea, astro variable
que recorre abruptos paisajes contrarios
en vasos distintos de vicios diarios,
pasar de lo oscuro y desagradable;
con quien no te estima mostrarte amigable.
Código de barras que nada organiza
para una pizarra ser barra de tiza,
dispuesto a ser todo menos juez injusto.
Ser bastante monstruo y dar un buen susto,
de algún universo la estrella nodriza.

viernes, 26 de junio de 2009

Intentando versos

No encuentro las palabras, nuevamente
coincido en el desliz de las figuras,
me asalta el calambur en calenturas,
observo mi pasión constantemente.


Comprendo en inquietud más insistente
la estancia de mis múltiples fisuras;
disuelta en estas noches tan oscuras
combina con más dudas en la mente.


La búsqueda del sol quema lo escrito,
deforma de perfil mi pensamiento
y no halla su punzada de infinito.


Proyecta un plano corto su aposento,
en las líneas quebradas de mi grito
que expresa trastornado lo que siento.

martes, 23 de junio de 2009

Sopa de palabras.

Era que se era un pájaro herido
rotas sus dos alas que ya no son sueños
sino dos secciones de un gran almacén.
Dijo una señora: “¡que te vaya bien!
en eso que pones tan grandes empeños,
se te ve tan joven y estás tan perdido.”


Ella se decía… esto es otra historia,
no muy diferente sino comparable;
opuesta en su seno, reglada al contrario.
Ayer he comprado cierto diccionario
que no aclara nada ni es un incunable
de pequeñas citas faltas de memoria.


Por la barbacana pasa tanta gente
que estoy decidido a contar de nuevo
lo que ayer contaba de un modo distinto.
De tigre furioso me queda el instinto,
mas por ser humano, discorde, me muevo
tengo muchas ganas, lo sé, últimamente.


Un resto me resta de rastro rebelde
travieso y revuelto, amotinador,
animoso y lábil, terco y turbulento
Soy un torbellino, amarrado al viento,
que no echa en olvido ser agitador,
no esperando apenas que el seso se suelde.


Con cada palabra voy soltando lastre,
me digo a mí mismo que soy jacobino.
Ando desde Jauja a las insurgencias,
me dejan al fresco tontas conveniencias
No quiero la gloria, ni renuncio al vino
aun cuando en sus vasos me lleve al arrastre.


Siendo un insumiso indisciplinado,
gato malmandado, un loro salvaje,
el recalcitrante más incorregible,
loco refractario, poeta ilegible,
potro desbocado, barco a la deriva,
contumaz, indócil pero no malvado.


Tenaz porfiado como Polifemo,
astuto y ladino como un Odiseo,
algo marrullero por lo tortuoso,
cuco y obstinado, relapso y jocoso,
crédulo intermedio de aquello que veo;
harto de encontrarme tanto insulso y memo.


Ya vuelvo al principio que no conté el cuento
me dio como siempre al paso otra idea,
cambié lo pensado por otro supuesto,
si no es un orgullo tampoco es molesto,
soy todo terreno, hago lo que sea;
así son las cosas de cada momento.

lunes, 22 de junio de 2009

Oblicuas y paralelas


Me hablas un lenguaje tan preciso y significativo
que tiendo a perderme camino de tu infinito,
inserto en los idiomas peculiares
ajenos a hombres y dioses,
y sin embargo, tan cercanos a mí
que darían una proximidad a mis horizontes.

Son propios en sí, propios en conjuntos y subconjuntos típicos ,
enlazados en inconfundibles y adyacentes fronteras del inconsciente.

Prueban en puridad los límites, casi exactos, que configuran una recta y sus vectores
regidos por los términos impresos en la cabecera cardinal de tu sustancia.

Sella conmigo y para mí los orbitales formularios
en medio de una luz espectro atómica
y supón que la cuántica es perversa en proporciones.
Que su núcleo es divisible y se persigue
como se busca un verano de cálidos
atardeceres rojos y muy vagos;
y sus medidas en la hoja de la acacia
hacen que sea palpable el acento de los neones.

Calcula que es elemental para no perjudicar el número
indivisible por sí mismo y por su raíz.
Reúnete o resúmete conmigo en la espiral violenta y cada vez más esencial;
en lo básico y trascendente.
La molécula de nuestra encarnación.
Intimemos en la conveniencia de la circunferencia y sus tangentes
por medio de las cuerdas insertas en nuestras disquisiciones electromagnéticas.

Quizá las geometrías nos permitan computarnos o demostrarnos por medios empíricos
la circularidad de los sentidos.
Calcula si quieres la exactitud de los programas idiomáticos, automotrices y autoalimentados por un solo detalle simétrico y locuaz.
Busquemos el rigor de las descripciones espaciales y con ellas el análisis retrospectivo del plano de nuestros universos.
Dibuja pues la gráfica definitiva en un eje de abscisas que pormenoricen las narrativas plásticas;
márchate más tarde.

miércoles, 17 de junio de 2009

Acordes para una noche de San Juan


Me atrapan tus ojos ardientes, extraños,
quémame muy lento, como a un monigote,
préndeme en su hoguera, -sin prisa-, con fuerza.
Muérdeme la boca siquiera esta noche
en la vivaz llama de San Juan. Oscura.
Malgasta conmigo, las profanas voces,
en la exuberancia del viejo aquelarre,
tu figura móvil de rescoldo y goce.
Tritura y fabula la historia, -ingeniosa-,
la inmensa fatiga que raspa y me rompe.
Fragmenta en el fuego las lenguas marchitas,
háblame un lenguaje que nadie conoce.
Deja el frío invierno marchito en la fragua,
segaremos juntos los rojos carbones
cuando en las antorchas la elegante Luna
arribe imprudente sus nerviosas hoces.
Un escalofrío de sal y amapolas
vendrá de camino sin saber por dónde.
Préstame tus alas joven hechicera.
Devórame Mantis no te haré reproches,
eres chispa y brasa en el mágico cosmos,
y yo en tus espacios, sólo, un triste hombre.
Yo puedo contarte si es que te apetece
historias del fuego , que tú no conoces,
de pueblos ignotos que nunca existieron,
antiguas leyendas, secretos sin nombre,
fábulas y mitos, gestas y proezas,
patrañas absurdas de mis falsos dioses.



Dramas que te ilustren y te sobrecojan,
fantásticos cuentos y otras mil ficciones
que aprendí muy niño de las tradiciones;
lo haré despacito porque se me enojan.
No sólo palabras ni rancias canciones,
hechizos fingidos o añejos conjuros
de soles trazados en místicos muros,
cumbres en las rocas, diques, farallones.
Atiende al mensaje de duendes oscuros
echando sus redes en mares remotos,
calienta tus manos en mis versos rotos,
somos marineros que no andan seguros.
Sóplale al poniente: ya hicimos los votos
de hacernos patentes en todos los vientos.
¡Ya nos configuran los cuatro elementos!
En anciana alquimia forjamos devotos.
También resistimos los impedimentos.
Solos esta noche urdamos locuras.
Vámonos del puerto sin amarraduras,
sabremos del orbe todos los acentos.
Somos piel y huesos, las encarnaduras
de preciosas almas de magos ausentes
que amainan tormentas rudas, inclementes.
Tú y yo, dos humanos sin abreviaturas.




Otra vez, hechicera, mi aliento conspira
incendiando nocturnos paisajes, flagrantes,
en la tórrida noche de junio delira
por tus labios y abrazos golosos y amantes.
Hoy que somos de nuevo druidas y bardos
investidos de signos del bosque, gigantes
que batallan prejuicios, actores bastardos,
compartamos la nueva pasión en quimeras,
laberintos de sombras y cantos goliardos
cuando el alba despierte a sus luces primeras.
No sabremos si fue o se soñó, nada importa,
nadie puede gastar los milenios y eras.
El ocaso y la aurora hablarán en la noche más corta.



Prende fuego al laberinto noctívago y caprichoso,
cesa en la melancolía, dibuja una serenata
en vidrieras medievales con el plomo que nos mata.
Dime que vas a fundirte en el círculo vicioso,
viviendo, dando y sintiendo el júbilo más hermoso.
Esta noche darán fruto cosechas y melodías
en las entrañas valientes de aquí al final de los días.
Sabes tú, yo no lo alcanzo, el código del concepto,
no ignoro, si reflexiono tuyo es, mujer, el precepto:
La abstracción de la materia, las intenciones son mías.




Te haré una diadema de roble y laurel
de menta y verbena, de muérdago y haya,
memoria de dioses: Apolo y Belenos.
Las puertas abiertas al mágico cosmos,
a ti no te atrapan las supersticiones,
eres alborada, cordial talismán,
viajemos entonces por arcaicos tiempos
en hojas de parra y troncos de encina.
Seremos sujetos de todas la razas
substancias presentes en naturaleza,
paisajes enormes descritos en runas,
letras imprecisas antiguas y amables,
llamaradas justas que abrasan envidias.
Acebo si quieres, nenúfares, lotos,
las flores del agua en la noche redonda
siendo danzarines órganos y esencias.
Consumados puntos al margen de pleitos.
En las manos tengo para ti una rosa:
es un delicado botón sanjuanero,
el paraje exacto del fin de la tierra.
Asígname un beso que será rocío,
lluvia de verano, cabal y galante,
flor de los furtivos y ocultos enigmas
sin lógica alguna, sin orden ni templos.
En la madrugada antes que amanezca,
hora de lechuzas y divinidades,
quiero arder contigo en fuego escarlata.
No me da vergüenza ser ángel caído,
un trasgo incorpóreo para otras mujeres,
ni habitar palacios donde no hay huríes.
Quémame en tu lumbre sublime candela.



No sé si he sabido contar sortilegios,
lo que significa para mí esta noche
o he sido, divina, un jovial fantoche,
telaraña y trampa en adictos arpegios,
me confundiría, ¿fueron sacrilegios? .
Yo quise narrarte mi fábula boba
en un aquelarre sin palos de escoba.
Habrás comprendido si en nada te extrañas
que existen las meigas y santas compañas.
Devórame entonces con besos de loba.

domingo, 14 de junio de 2009

Mi tiempo, el mío, a mí. 50 por mis 50




Un mundo en sus elementos
cósmicos y legendarios;
planeta de solitarios
censores sin argumentos;
Atmosféricos portentos,
prodigiosos asteroides.
Ingenios que en solenoides
-robótico sensuales-
en dramáticos finales
se presumen humanoides.


Estupefactos dragones,
vestigio de leviatanes,
En embarazosos planes
dan las taimadas opciones:
Borrascas y anticiclones;
son luchas por el poder,
metas de hoy y de ayer,
embargadas e inclementes,
tupidas e inteligentes.
¿Qué nos debemos creer?


Piensa que es todo tornado,
tempestad de babilonia.
Torrentes de colofonia
En un diluvio atildado;
es el hombre que anda errado
por ventiscas ignorantes
entre rezos militantes
y pesadilla afiliada,
carne de voto aliñada;
figuritas diletantes.


Es humo lo que se vende
-en disfraz de ideología-
poco más que fantasía
que en cabeza hueca prende.
La tempestad no se entiende.
Nos sorprende el huracán.
El delicado alacrán
hunde su aguijón en vano
en el anodino humano,
trasmutado en edecán.


Soy bastante nihilista
debe ser el cumplir años
que multiplica los daños.
Se hace uno “cosmopista”,
“autonauta”*, “verbiartista”.
Que no se me tenga en cuenta
no en vano todo me tienta:
La turgencia de unos pechos;
ojos, de mujer, arrechos;
el jueves me caen cincuenta.
*me disculparán, Carol Dunlop y Julio Cortazar, por utilizar los dos términos acuñados por ellos que al tiempo me permiten acuñar el mío.

jueves, 11 de junio de 2009

El prisma de los tiempos

IV

Se permiten la estafa, la usura,
la encerrona, el ardid y el chantaje;
el escarnio, la mofa, el ultraje.
La violencia por toda cultura
en provecho de la coyuntura.
Se corrompen las urnas los votos
si es absuelto en loor de devotos
quien al cabo maneja el dinero
aun se guie en flor de basurero.
Hoy se llevan escrúpulos rotos.



V

Es conforme a derecho el apremio;
la extorsión, la amenaza y el fraude
son costes; y el timo se aplaude,
nos gobierna de Hermes el gremio;
el lengüeta es el digno de premio.
Compatibles son Ate y Fortuna;
campeando a sus anchas Hambruna
que acompaña del brazo a Derroche.
Opulento se muestra Fantoche
si con Lerdo comparte tribuna.



VI

De los tiempos el prisma se muestra
tan profuso en insignificancias
de oropeles y falsas fragancias;
es mediocre la llave maestra
de apertura a la trampa siniestra.
Aprobamos sin duda al pelele
si en prime time nos lo dan por la tele.
Que nos tomen por torpes muñecos
ya está bien que no somos metecos
de este Mundo; ¡qué esto ya huele!

miércoles, 10 de junio de 2009

el prisma de los tiempos

El prisma de los tiempos


I

Admitimos palabras recortadas,
exquisitas, vestidas de etiqueta
que digan poco o nada, se respeta
si vacías de ideas, limitadas
resultando asequibles, delineadas.
Interesan los textos más correctos,
educados, formales, circunspectos;
desprovistos de fondo y perspectiva,
ordenados, con rumbo y con deriva.
Se prohíben total: los insurrectos.


II

Se aceptan conceptos sin esencia,
informes henchidos de ignorancia,
porciones mundanas sin sustancia.
Sujetos sumisos, con licencia,
juiciosos que acaten la sentencia.
Axiomas si no causan problemas,
discursos cargados de anatemas,
teorías secretas, desmesura,
barnices que oculten la impostura,
remilgos, melindres y pamemas.



III

Se autorizan mentira y engaño,
integrismo parcial, disimulo.
Son patentes la infamia y el bulo,
el perjurio, el abuso y el daño.
Se comprende el favor, el apaño.
El cohecho es virtud y se alega.
La honradez en ganancia se entrega
cuando engrosa la cuenta corriente.
Hoy es, todo, maniobra envolvente
¿la razón objetiva? Se niega.

lunes, 8 de junio de 2009

Azalais, con música

Sin que se me note me vi tan distante,
Tan indiferente, tan roto y marcado,
Tan esclarecido y tan asustado
Como un molinillo de café al instante;


Sin que se me vea fui tan disipado
En el verde helado de tus peripecias,
Redoma colmada de obscenas especias
Las ganas de verte son cristal velado.


Quizá te parezcan mis palabras necias
O un rumor de olas, un ruido lejano,
Una mariposa que muere en verano
Y me da lo mismo si no las aprecias.


Sabiendo que un día me diste la mano;
Era necesario como arcón que guarda
Las doradas telas de un humo que tarda
En volverte loco con su olor insano.


Igual que un borrico cargo con mi albarda
Y ya no me importas, tan indiferente
Como si no fueras el agua corriente
Que no necesita quien su sed resguarda.


Esta cancioncilla se muestra prudente,
Ni se extralimita, ni te deja escusas;
Es tan sólo un canto que las viejas musas
Ponen en mi boca cercana y doliente.

Azalais, sin música.

Registraba el vaho de tus sentimientos
en el daño de mis labios
y un viento frío de niebla
en el claro agitado
de mi abierto deterioro emocional;
sólo palabras desnaturalizadas
salen de mi boca
pero para que decirlas
si no las escuchas.

No pude convencerte:
un pájaro herido
no puede anidar bajo ningún tejado.
No habrá invierno ni hielo
que no atraiga mi mente
fundida en desaliento
Tú habrás pasado por mi vida
sin detener el reloj del remiendo.

Ahora que escucho derrumbarse
los muros que nos sostenían
-Sin música ni argumentos-
puntuando los andamios grises,
flacos y derrotados,
tomo mis palabras,
vuelvo a mi vida.

sábado, 6 de junio de 2009

La gravedad de Urano, a Amparo dolida por que no la hemos comentado. También me pasa a mí cuando no me comentáis.

Te atrapa más no te engaña,
irritantemente incauto,
un laberinto conspicuo,
en la gravedad de Urano.

Incombustible tu aura
-agrandando su tamaño-
en la búsqueda constante
de un símbolo ilimitado;
en la estación de tu cosmos,
sobre el caos del espacio,
en el área interrumpida
del alba de los mercados
imaginas torpemente
una inquietud sin atrasos.

Como una lucha feroz
-Polifemo sanguinario-
reduces tu persistencia,
en el número de agravios,
a una batalla constante
de aceptarte solo humano.

El orden de tu existencia,
es combate sin descanso,
entre violentos girones
de los perfumes más agrios,
una sediciosa alfombra
de conjuntos integrados;
sin tregua vas del amor,
ni quietud, al desengaño
por no aliviar tu rudeza
ni engendrar tu imaginario.

Alternas con la discordia
el cisma de los fracasos
y sin romperte del todo
hallas la paz tras los pactos.

Inclemente para ti,
solícito con tu daño,
comprometes la armonía,
aliado con los astros,
en un aura sin preceptos
ni falsos dioses soñados.

Fausto, sin la perspectiva
de hacerte viejo en un cuadro,
invocas apariciones
que no provocan agrado.

Arqueólogo del alma,
cronista de ausencia y daño,
¿Dónde está tu jerarquía
de valores mal pagados?
Vences por otros caminos
al susurro de lo escaso
detrás de una caravana
y en un arranque de labios,
romero de mil caminos,
gritas tu fe en el estrado.

Navega lo que te resta
por los mares del acaso
en la órbita factible
para no perder tu rastro
y no confundas el ser,
atajado el descalabro,
para no dejar a medias
tu situación ni tu rango
con la parte conveniente
que recompone tu rastro.

De nuevo serás lo mismo
hombre o mujer, en el arco,
de ser luz en los trayectos
como un huso apuntalado;
es fácil imaginarte
con tus recursos y vacuo,
cual hereje en la picota
tan rebelde como bravo
contumaz sin enmendarte
para la final ser quemado.

En todo te correspondes
con lo posible y cercano
en pos de una indemne estela
de soporte idealizado.

En tu propia identidad
siempre hay genios de lo extraño
en tal construyes tu forma
paradojas de tu extracto.
Mira bien como caminas
va el día más que mediando
y no es llegar lo que importa
sino lo que has caminado.

Gravedad de laberinto,
conspicuo nunca villano:
grave pero no irritante;
libre en el cielo de Urano.

De todo corazón Amparo.

jueves, 4 de junio de 2009

Principios matemáticos, A Gárgola.


Dibújame un teorema consistente,
sistema, que radique en el origen.
Esbozo de las lógicas que rigen
los hechos del guarismo continente.


Simbólico lenguaje en la patente
teoría de los números que erigen
la regla conocida y se dirigen
por medio de un contiguo pertinente.


No hay nada que refute los factores
que el método sin límite imagina,
el área de la curva y sus vectores.


Mas no se da la ley que determina
los múltiples conjuntos y sectores
que en modo de inferencia se elimina.




Suponga que el complejo impar y primo
es tal que fraccionado a conveniencia
divide en la fusión a inteligencia
y muestra las teorías en racimo.


Valora el objetivo, monorrimo,
en una paradójica valencia,
que ampare en esta fórmula, secuencia,
por una sucesión que no suprimo.


Es todo lo que agrupo en el axioma
de todo lo que expone el absoluto
al orden de vacío al que se asoma


El uno que es principio y atributo.
Te otorgo in aeternum el diploma
si el caso se resuelve en un minuto.

martes, 2 de junio de 2009

Mecánicas estelares

Exigencia suspensoria
fuerza de cuerpos celestes,
astrofísicas sus huestes,
mecánica ondulatoria,
radioactividad suasoria,
relativismo infinito,
determinante circuito
de espacio y tiempo arbitral,
categórico final.
Filósofo gratuito.


Contundentes conclusiones
en elocuentes axiomas,
discursos obvios de romas
y bajas tardo facciones.
Átomos versus protones,
épico superlativos
en imperios colectivos.
Esclavos de fondo y forma
según se dicta la norma
con métodos coercitivos.


Prudente al fin e inexacto
en el equívoco juicio
de corregir cada vicio,
estricto per se y de facto.
En conocimiento intacto
sobre un rigor formidable.
Extraes la variable
desde un sofisma preclaro.
Es como mínimo raro,
conexo a lo comprobable.