
Trovada para Montiel. Escudero de una idea que ni se compra ni vende de una magia que comprende la realidad que nos crea. Caballero quien te entiende sabe de tus artimañas y de visiones extrañas que te procura algún duende. Dime cuáles tus campañas te acercan a la otra orilla miliciano en la cuadrilla guerrera de las Españas. La misma que se acuchilla en la noche y por la espalda la que en la hoguera se escalda en las culpas de Castilla. Tu sangre roja esmeralda corriendo por las laderas derramada por las fieras que nacieron de tu halda. Disparas por las troneras los dardos envenenados que cosechas en sembrados por las manos extranjeras. Los hermanos enfrentados en la piedra y la ambición vencedora en la traición de pilatos bien pagados. La muerte juega a los dados de una guerra sin cuartel al galope en un corcel cuatralbo de pies forzados en la villa fuerte y fiel, en este campo frontero, a quien llaman Justiciero y sus rivales cruel. En estrellas heredero de razias y correrías en luc...