Payaso en la calle
Sin pistas, lonas ni carpas por oficio el de payaso en el mundo y anda escaso de garras, dientes y zarpas, es más de Bécquer y arpas, jácaras y melodías, mojigangas, fantasías de caballeros andantes, de rucios y rocinantes, son sus típicas manías. Él es el alba del genio, bufón burlón primigenio, festivo autor delicado, sentimental e inspirado flor nueva de este milenio. Un bombín verde de seda. Una mágica humareda le envuelve por toda gala. Su sonrisa la regala, dale, tú, alguna moneda. Virtuoso equilibrista en el mundanal trapecio donde sólo triunfa el necio, y el arrogante arribista. Nada para sí conquista, poca riqueza ambiciona, -un rey pero sin corona-, calor, luz y maravillas, carcajadas y cosquillas, mimo y solo una persona.