Sopa de palabras.
Era que se era un pájaro herido rotas sus dos alas que ya no son sueños sino dos secciones de un gran almacén. Dijo una señora: “¡que te vaya bien! en eso que pones tan grandes empeños, se te ve tan joven y estás tan perdido.” Ella se decía… esto es otra historia, no muy diferente sino comparable; opuesta en su seno, reglada al contrario. Ayer he comprado cierto diccionario que no aclara nada ni es un incunable de pequeñas citas faltas de memoria. Por la barbacana pasa tanta gente que estoy decidido a contar de nuevo lo que ayer contaba de un modo distinto. De tigre furioso me queda el instinto, mas por ser humano, discorde, me muevo tengo muchas ganas, lo sé, últimamente. Un resto me resta de rastro rebelde travieso y revuelto, amotinador, animoso y lábil, terco y turbulento Soy un torbellino, amarrado al viento, que no echa en olvido ser agitador, no esperando apenas que el seso se suelde. Con cada palabra voy soltando lastre, me digo a mí mismo que soy jacobino. Ando desde Jauja a l...