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Trovada para Montiel. Escudero de una idea que ni se compra ni vende de una magia que comprende la realidad que nos crea. Caballero quien te entiende sabe de tus artimañas y de visiones extrañas que te procura algún duende. Dime cuáles tus campañas te acercan a la otra orilla miliciano en la cuadrilla guerrera de las Españas. La misma que se acuchilla en la noche y por la espalda la que en la hoguera se escalda en las culpas de Castilla. Tu sangre roja esmeralda corriendo por las laderas derramada por las fieras que nacieron de tu halda. Disparas por las troneras los dardos envenenados que cosechas en sembrados por las manos extranjeras. Los hermanos enfrentados en la piedra y la ambición vencedora en la traición de pilatos bien pagados. La muerte juega a los dados de una guerra sin cuartel al galope en un corcel cuatralbo de pies forzados en la villa fuerte y fiel, en este campo frontero, a quien llaman Justiciero y sus rivales cruel. En estrellas heredero de razias y correrías en luc...
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El cuatro de copas por toda baza. Dirá qué pa que me meto en aventuras sin tasa que mejor está uno en casa cómodo abrigado y quieto enharinado en tu masa y en la calma del sillón y no en cualquier dirección a la que saltando pasa. De aquí para allá bufón y juglar por todo oficio dime tú que beneficio reporta esa profesión. Tienes edad de patricio pero sigues trashumante te parecerá elegante pero sé que es puro vicio. Mira que andar de feriante cuando estás para otros trotes atúsate los bigotes y deja de ser tratante Pienso yo que han de ser brotes de locura que te dan aplícate algún refrán y deja de ser Juan Zotes. Anda ya so ganapán buscate algo descansado que te tenga maniatado a una pata del diván. Aquí hoy luego a otro lado, villano de celemín con cabeza de serrín queda de una vez parado ponle a la locura fin guísate y come tus sopas aun si en harapos tus ropas se trasforman traspuntín ¿no ves que solo te topas cada día una pared y encuentras para hambre y sed tan solo el cuatro de...

A Cuba.

Mi abuelo que fue soldao  de rayadillo por pobre no ganó en su vida un cobre que no fuera bien sudado. Ya en España licenciao después de un triste reencuentro, Cuba, de su pecho fuiste centro y te amó siempre a conciencia. Razón por la que en mi herencia tengo un guajiro por dentro. Vivió y murió jornalero de sol a sol por el pan en sus callos el afán de hacer fértil el terrero. Cuando en la huerta el sestero caía a plomo y el río bajaba seco, un vacío de silencio lo embargaba vi en sus ojos que soñaba "con la imagen de un bohío." Dónde fueron a parar sus sueños de juventud si sufrió una esclavitud de quien le quiso explotar. ¿Por quién o qué fue a luchar? Si el esclavo era su hermano y su enemigo el tirano que lo subyuga y lo afrenta e igual arrasa una venta que cualquier casa de guano. No voy a contar sus penas ni trabajos o fatigas tan sólo que como hormigas laboraron y en sus venas y arterias de sangre llenas igual color de rubí de glóbulos carmesí corrió cuando estaban ...

Los filósofos y el memo.

La hierática justicia diz que se nos muestra ciega más ve y con nosotros juega y al de siempre beneficia. Quien la ley hace la astucia en su favor se prepara y con la trampa dispara el popular descontento después llegará el lamento que cuando empieza no para. Especulaba Simplicio sus postulados a voces maltratando con atroces gritos a los de su oficio. -Disculpe electo patricio, dijo en tono paternal un filósofo rival, le creo si usted lo dice mas ni afirma ni desdice ni escapa de lo normal Zenón. -Ni Aquiles ni la tortuga llegan a alcanzar la meta. -¡Eso es hacer la puñeta! -¡Ese es el punto de fuga! -Quien duerme poco madruga. -Paradójico. -Lo sé. -Existe aun si no se ve. -Será, pienso, indigestión tantas vueltas a Zenón... si yo anoche no cené. A la décima le tengo como al vino devoción y a pesar de la pasión de ambos dos camino rengo. yo que no soy de abolengo ni tengo de l¡terato sino las mañas del ga...
He de preguntarme ¿dónde la belleza? ¿dónde lo perfecto si no es desvarío? sé que no la encuentro que busco en baldío y es tan aburrido que me da pereza. Podría asombrarme la luz del estío o el pálido halo plomizo de invierno en la iridiscencia de un cosmos eterno y en las hojas secas que naufraga el río. Si allá donde miro el mundo es infierno y la sangre escuece de moscas y ruinas hay nuevos esclavos muriendo en las minas y seca la tierra su vientre materno. Del gracioso vuelo de las golondrinas en nidos graciosos de amantes aleros y en el trino amable y rural de jilgueros las manos cansadas de las campesinas. Y allá donde miro veo prisioneros cadenas que atan y hierros que hieren, hombres y mujeres y niños que mueren y ocupan segundos en los noticieros. No quiero hermosuras que a mis ojos dieren falsas esperanzas ni engaños febriles cuando hay tantas guerras donde sufren miles Y unos pocos ganan que eso es lo que quieren. Yo tan solo puedo apagar los candiles Y cerrar mis ojos y hac...
La soledad  tiene nombre de persona, de tributo que se paga en contenidos si acogimos por derecho los pasajes que tasamos como nuestros,  y de frente nos derrama una  zozobra que no avisa, aherrojada  en suaves círculos de ausencia de ella misma,  por capricho, fatigada en nuestra carne rendida   y  displicente por la espera  que  reside en el silencio, nada dicta,   se  comprime y contamina cuando  hiere sin cansarse y te tritura en sus manos de alquitrán y explicaciones. Estremece en sus  tormentos.  Los supone y  te quiebra a voluntad  sin tu permiso. La soledad  tiene nombre de avenida, de huellas que  aún se callan y se niegan por encima,  en un descuido que resbala del  momento más perenne y repetido al hilo de las crónicas reincidentes, en un reloj de arena y autonomía calado de pasión  y  comentarios. E...

Sonetillo.

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Vengo de la patria humana, esa raza indefinida que anda en la tierra perdida sin encontrar un nirvana. De toda espiga que grana en libertad sin medida, de aquella que fue nacida al amparo en la genciana. De la simiente del cuero que el látigo no derrota, la dignidad del pueblero que es de todos compatriota. En cualquier lugar, frontero, de piedra por cabezota.