Otoño Revoltosa hoja que a danzar te lanza Un viento sur, en la delgada rama. El sol de otoño de rubor inflama Una perdida paz, en tu mudanza. Serás polvo, materia en la balanza, Volverás a la tierra, te reclama, Ardiendo fugazmente en una llama, Como un hombre, con sed, sin esperanza. Ya nada te detiene ni te aloja, Ni tienes un lugar donde quedarte. Sino el suelo y el aire que te arroja. Inútiles intentos por mi parte De describir el vuelo de una hoja, Si es su espiral, en el dibujo, un arte. Invierno Cristal de escarcha que indolente fragua El invierno, viento que helado patina La vieja ventana. Te difumina El sol, te hiere, levanta tu enagua. Serás río de nuevo, lago, agua, Azúcar glaseada y cristalina, Aguja de limón, flor argentina, Sutil copo de nieve en Aconcagua. En tanto, colgarás de los balcones, Laminarás la calle de mi amada, Resbalando, al pisar de sus tacones. Yerro otra vez, al fin, si lo que quiero Es componer un canto a la nevada. Ya es hielo la canción del mes de ene...