jueves, 28 de octubre de 2010

A los trashumantes que pasarán por Madrid el domingo, con respeto por su trabajo.

Hoy nos quedan trashumantes
ganados por las cañadas,
como en épocas pasadas,
los pastores caminantes
con sus perros vigilantes.
Qué típico queda y tal,
bucólico y virginal
No se quede sólo en eso.
Moderno es -vivir con seso-
una vida natural.

martes, 26 de octubre de 2010

Sonetín.

Como me ha gustado
me tiro a por otro
yo es que me despotro
-lelo y alocado-.

Con más de un bocado
quiero esto y esotro
y además algotro,
¿estoy desganado?

Eso le decía
el mulo a la mula
mientras se aburría

Calla y disimula
acémila mía
¿¡te me pones chula!?

lunes, 25 de octubre de 2010

Los barrotes. A mi apreciado Ybris.

Voy a hacer un sonetillo
a ver que tal se me da
como es mi costumbre acá
lo comienzo de corrillo.

Empezaré el  otro ovillo,
simple parece que va,
lo voy terminando ya
el cuarto ha sido sencillo.

El terceto es otra cosa,
algo más disparatado
como flor de la mimosa.

Sé bien que no voy errado
en la forma, mas la losa
es que ya se echó el candado.

jueves, 21 de octubre de 2010

Carcajada. A Enrique Gracia Trinidad y Juan José Romero-M. "Terly"

Venguémonos de Tristia Compungida,


riamos pues la risa es la batalla,

que no puede perderse pues se halla,

en lucha desigual comprometida.



Unámonos a Dicha Decidida

y sean nuestras armas la quincalla

burlona y las bacantes la almofalla.

La tropa del formal será rendida.



Escribe una comedia -es algo serio-

riéndote del Mundo y de ti mismo,

embroma algún secreto, algún misterio.



Espera Exagerada tu activismo,

-utópico y procaz en gatuperio-,

pasando de una vez de Pesimismo.



Si queréis saber el porqué de este soneto seguid el enlace de estos dos amigos poetas.




http://enriquegracia.blogspot.com/

http://extremeoencatalua.blogspot.com/2010/10/la-gran-boutique.html

miércoles, 20 de octubre de 2010

Perdidos.

No siento haber perdido los sonetos,


en libros se contienen a montones,

mejores que los míos a millones.

Escribo por no andar a dedos quietos.



Mas deja que te cuente mis secretos:

expongo salvedades e intuiciones

que brotan como sangre a borbotones

de fuego; y se rebelan indiscretos.



No importa sino el tramo de la vía

presente y el instante en que respiro,

muy poco una futura auditoría.



Adiós a las palabras que en su giro

marcharon tras de ti de romería:

hoy cuentan el recuerdo de un suspiro.

domingo, 17 de octubre de 2010

Décimas para no pensar.

No soy lo que represento


si me presento en la nada;

soy una carta lacrada,

-mensajero e instrumento

en un espacio violento

que rasga, destruye y rompe-,

niebla sucia que corrompe

y ata corto con su prisa

fatuos lobos sin sonrisa.


Uno va pensando en nada


mientras el Mundo se mueve.

Hace la prueba del nueve

en la expresiva mirada

lúnatica, y liberada

de conductas y obsesiones.

No se admiten ambiciones,

ni prisas como alimento

vacío de sentimiento,

recargado de razones.


Un decimal artesano

que escribe desde la inopia

en la marejada impropia

de sentirse escudo humano,

-ilusorio ultramontano-

deshilachado en madeja

de lobo con piel de oveja;

licánropo solitario

que en moderno cuaternario

sin más que decir se aleja.

viernes, 8 de octubre de 2010

Si. a Anna Rossell

Me ofreces, mujer, cadenas.

Yo que soy hombre y esclavo

del gozo y razón; y trabo

entre mis brazos antenas

de sol, y abro las arenas

con el haz de los pulgares;

Soy frágil alga en los mares.

Entre el ozono gravito

al límite. Queda escrito:

Los eslabones por pares.

lunes, 4 de octubre de 2010

Estando la tarde de Otoño.

Estando la tarde triste
sin vencejos, ni gaviotas,

ni alborotos, ni pelotas

de colores, ya no existe.

Dijiste adiós y volviste

tu extraña circunferencia.

No es mi fuerte la paciencia,

un fuego azul me consume,

me distancia, y te resume

en ruidos de indiferencia.



¿Cómo explicarnos entonces

un pecado liberal?

Sin ser inquisitorial.

Fundidos en tales bronces

confundirán nuestras onces

sin que manquen sus despensas

mal pretendidas ofensas

tiranas a tu albedrío.

Sé que es poco, más, tu brío

mina es en sus defensas.



Quizá, adoquín y ladrillo

en hilera, como hormigas

sorteando las ortigas.

En tela de algodoncillo

construyéndonos de autillo.

Mientras seguimos mirando

como el paso va dejando:

rutinas, pactos y arreglos

en tumulto, desarreglos.

Y tú y yo de contrabando.



Quise escribirte mi amor…

Mis versos apresurados

otra vez llegan cargados

de rueca y devanador.

Lanas de todo color

Y silencios coautores,

Cómplices, exploradores

en este andar sorprendente

contigo y contracorriente,

¡Se me olvidaron las flores!