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Luétiga. Tyto Alba. A Eva sin más.

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En el bello rostro de luna creciente
esperas la magia las noches en vela,
despliegas tus alas como carabela
que cruzase mares buscando el poniente.

Temida en el bosque tu elegancia vuela
entre las costuras de viejas encinas
a tus pobres presas en mañas fascinas,
es trueno tu grito que la sangre hiela.

Estirada y grave yo sé que adivinas
el fin al que llevan las carreras locas,
sabes del futuro y no te equivocas,
les cortaste el paso y los eliminas.

Verterás la sangre de aquello que tocas
mas sin penitencias por ser lo corriente,
tu naturaleza se hace presente
como la corteza dura de las rocas.

Silba el viento frío tu canto y no miente
cuando nos desvela en su saber terreno
que son necesarios lo malo y lo bueno
si en esta existencia nada hay diferente.

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IX- Hipocampo. A mi amigo Paty Sancho Azaña.

Eres criatura la más singular,
la pieza nerviosa de un bello ajedrez,
la más delicada en su timidez,
única y sin patas que sale a trotar
con todos los peces del fondo del mar.
En derby animado hasta el atolón
donde es juez y parte el fiero Tritón
bajo cada ola sigues tu carrera,
hay quien te destina para una pecera
y tras ventanales guardarte en prisión.
X-Iguana. A mi amiga Ana Orbaneja GildeBiedma.

Loto libertario de ardientes pantanos
se cuiden los tontos de tus duros dientes
y de tus feroces fauces los parientes
esos que la usura llama y dice: ¡Hermanos!.
Tiburones quieren ser y son gusanos
que tanto te temen y de ti se espantan
por esas razones y visión que plantan
de quienes adoran a un ser superior,
dueña de las aguas de un mar interior
espíritu y totem de pueblos que cantan.

Licaón. IX del Bestiario Burlesco.

Siempre con los tuyos que la adveridad
tiene muchos rostros y aquí en la sabana
andar en la alerta puede a la galvana
y queda a la mano cierta dignidad.
Ay, quién aprendiera de tu humanidad
y a pasar los ratos en la madriguera
donde no le queda a la envidia siquiera
un solo resquicio, que es suerte el trabajo
y la lucha al día, que de arriba abajo
no tenemos otra que la vida fuera.
A comer que Senén nos guisó la sopa esperad si queréis que se enfríe, quema, que me sirvan un huevo con clara y yema y me piquen jamón y el tinto en la copa. Qué al salir al otoño me sobre ropa y el lucero del alba traiga un dilema: ¿Si queremos torreznos o buenos lomos? Como a un niño le gusta cambiar los cromos me apetece el puchero y un buen cocido entre pecho y espalda y echo al olvido que ya tengo en la boca los dientes romos.

Marmotear. a Amparo.

Conjugaré la indolencia
sin preaviso ni argumento
me aplicaré bien al cuento
de la mengua en la conciencia.
Sin ninguna transparencia
antes de decir ni hablar
habré de chafardear
y chitón y despacito
por no dar un fuerte grito
me verás  marmotear.
No digo que mucho ni poco ni más
que el año que llega llegue algo mejor
trayendo vacunas contra este sopor
que no va adelante sino para atrás.

Que no le recorten la mano al doctor,
ni cierren escuelas por fuerza y poder,
ni cobren impuestos por envejecer,
ni porque respires venga un cobrador.

Qué nunca te rindas ni dejes vencer
por los que en su mano tienen tu vivir
que no te equivoquen hay que resistir
a los que manejan los modos de ser.

Y a pesar de todo habrá que reír
que tan sólo en duelos no vamos a estar
ya que aquí venimos prestos a luchar
en este año nuevo, lo mismo, a seguir.
El corazón dice si,
la cabeza dice no
como a ninguno hago caso
en estas me veo yo.
Voy andando por el mundo
es suponer entre nos
en el cruce de caminos
tomo el sendero mejor.
Y puede que me equivoque
y dirán se equivocó
pero como yo elegí
doy la vuelta y se acabó
o sigo erre que erre
contumaz en el error
que de mis pasos respondo
sin culpas alrededor
y me da igual que interpreten
si es mala mi dirección
que sin hacer mal a alguno
vivo a mi aire y mejor
que viviera el gran Pachá
y el virrey del Ecuador
con pocos bienes terrenos
caprichoso al por menor
que son sencillos mis gustos
y apocada mi ambición
salvo de besos y abrazos
y más palabras de amor,
por lo demás ya le digo
con poco me apaño yo
mas no me toques las cosas
de comer que digo: ¡So!.
No me avergüenza pedir
lo que hoy sobra en tu mesa
ni ser mendigo me pesa,
ya no sé de resistir.
No me acostumbro a vivir
como gato en tu desván
ni a que me niegues el pan,
ni burléis me pena ahora:
Qué dulces quedan señora
todas las manos que dan
Escuche si quiere
lo que yo le digo
y sea testigo
y después que viere
si se convenciere
deme la razón
no la devoción
ni la fe tampoco
que yo me equivoco
que soy un peón.
En este ajedrez
mundano tablero
siendo prisionero
parte soy y juez
a la misma vez.
Como cada quisque
mandeme que trisque
y voy a triscar
que para empezar
no hay fuego que chisque.
Y ya no me dejo
ni cuento mis cuitas
porque no repitas
que nunca me quejo.
Soy jabalí viejo
torcido el colimillo
vacío el bolsillo
y duro el pellejo.
Soy un descreido
de la faramalla
que tanta quincalla
se tiene creído,
el tonto fingido
que se aguanta y calla.
Masa silenciosa
dicen que nos llama
quien moja la cama
con su gaseosa
y un habla engañosa
tiene de perfil
ese es un mandril
con poco recato
ese mentecato
junto a otros diez mil.
Los mismos somos que ayer
pero un poco más revueltos
más algunos versos sueltos
que no puedes componer.
Quien se quiera sorprender
que se sorprenda si quiere
y apueste por lo que fuere
que piense que es su sendero
y arranque el paso el primero
que aquel que no marcha muere.
Este otoño diagonal
en el fondo del armario
guardo un sueño solitario
que tan cercano y real
espera otro sueño igual
y otros también diferentes,
sueños en paz e insurgentes
a la par y semejantes
al sueño de los amantes
que se imaginan conscientes
Un cuento a mi cuentista preferida y admirada Ana Griott.

A este punto que oscurece
que se allega anocheciendo
pon atención si deseas
que voy a contarte un cuento.
Erase un Rey que tenía
en sus manos muchos reinos
y un palacio en un jardín.
¡Ese no! ¡Qué aburrimiento!.
Alto allá señor parlero
no diga más desatinos
eliga entre mil caminos
cual puede ser verdadero.
Pero por mí no lo tome
deje usted que yo me asome
a lo que llamáis abismo
que lo vea por mí mismo
antes de que se desplome.
No hagas caso a mi torpeza
aúllido de lobo viejo
con escurrido pellejo
y sólo tú en la cabeza.
No te extrañe Sotileza
si un caballito de mar
quiere sacarte a bailar
y enseñarte cabriolas
en la espuma de las olas
nada más para empezar.
Una agradable visita
vino a libar del madroño
al último sol del otoño,
diciembre de mañanita.
El calor que necesita
para desplegar sus alas
negras, naranjas, sus galas
de un estío con retraso,
esplendorosa al ocaso
de la vida en sus escalas.

¿Dónde el rumbo que en tu vuelo
hizo descanso mi casa?
¿Si te cuento que me pasa
serás para mí consuelo?
Ay, Mariposa de hielo
¿Si te pidiera un favor?
Prestame tú ese color
de maravilla obstinada
que desafía la helada
con fe de libertador.

En tu belleza y bravura
de silenciosa batalla
toda la vida detalla
del blancor a la negrura
que sólo tú criatura
das principio a todo fin
en este abismo de hollín
tú sin más fuíste poesía.
La esperanza en este día
que llegaste a mi jardín.
Quién más docto en su elocuencia
hace expresar sus doctrinas
y sacudir sus espinas
con pausada reverencia
al credo que no a la ciencia
ni al sentido y la razón,
a la santa devoción
y a la fe que arregle el paro
y al enfermo sane, es raro,
parece superstición.


Yo ya creo en los chamanes,
en los gurús y en las cartas
de ajuste que no te hartas
de llamarnos ganapanes,
tú que estás en otros planes
y te sientes superior
eres presunto, señor,
de llevartelo más crudo,
dejas al pobre desnudo,
robar en ti es un honor.
La canción del agua
yo vos la diré:
¡cuánta falta hace
si se tiene sed!

Allá en la alta sierra
se vino a nacer
entre las sabinas
y tierra a través.

La canción del agua
yo vos la diré
que a veces la entiendo
pero otras no sé.

Por las arboledas
contenta se ve
junto a las vacadas
dispuesta a correr.

La canción del agua
yo vos la diré
si cantáis conmigo
al amanecer.

Cuando por el llano
oscura se ve
tan civilizada
en su olor burgués.

La canción del agua
yo vos la diré
la que a algunos falta
otro ha de verter.

Agua de la lluvia
que vuelve a caer
sobre mi tejado
cabalga un corcel.


La canción del agua
yo vos la diré
cuando no se tiene
no hay nada después.

Agua que en los mares
brava y descortés
volcada en la playa
eres de temer.


La canción del agua
yo vos la diré
mas tarde que ahora
me despediré.
Bábel de literaturas
en lenguas muertas y vivas,
sed de palabras activas
en un brindis de aventuras.
Solar de las criaturas
nacidas del verbo humano
sin prejuicio del mundano
ejercicio del estar
en disposición de dar
las razones del pagano. Los filósofos sentados
contaban sus experiencias
su maestría en las ciencias
y sus teoremas errados.
Con los zapatos prestados
y un traje de mercadillo
revueltos en el bolsillo
el vacío con la arena,
hay quien rompió la cadena
del puente de su castillo. Carnaval de los tramposos
en este mundo de pillos
se enmascaran tras los brillos
del disfraz los mentirosos.
Delirantes y furiosos
juegan al gato y ratón
en su fugaz condición,
hibrídos carantamaulas
escapados de sus jaulas
van al baile del salón.
Los merovingios y el Sena,
la plaza de la Bastilla,
la dama de la toquilla,
el Versalles de la Nena,
Tolouse-Lautrec y su pena.
Carlomagno y Bonaparte
y sus valés y Monmartre,
Saint Denisse y saint Michel,
y mi sueño en un batel
que no va a ninguna parte. Fui al famoso museo
del Louvre que está en París
el día aquel era gris
y yo buscaba a la Mona
Lisa que es una persona
un primate superior
hembra sobre una pintura
de un tal Leonardo da Vinci
que allí tienen los franceses
pero no la pude ver
que a la hora que te pases
un millón de japoneses
te hacen retroceder
estos nipones son ases
del lleno hasta los cajones
mejor lo dejo y nos vamos
que te miren los nipones.
Muchas otras cosas vi
si no menuda la gracia
que Victoria Samotracia
friega la escalera allí.
Un mazo de cuadros viejos
colgaban de sus paredes
de Rembtandt y de Murillo
este sevillano pillo
al lado del holandés
un bodegón de conejos
con otra de sus mercedes
tienen en común los tres.
Luego que de allá saliera
con un síndro…
Son muchos los descontentos:
demasiada la quincalla,
burlas de traca y cazalla
de poca manga y mal viento.
Trucos del tanto por ciento
y el engaño preferente,
golfos de cuenta indecente
de la patraña y la usura
que ahogan con su basura
al ciudadano corriente. No cotiza la miseria
en cumbre de financieros,
no importan los pordioseros
al que le va bien la feria.
Siendo la cosa bien seria
aquí seguimos callados
en nuestras sillas sentados
dejándonos convencer
por quien maneja el poder
y nos quiere maniatados. Busco sin fin las raíces
y trama de mi quimera
mortal que de dentro a fuera
genera fuerzas motrices.
Sólo es cuestión de matices
que funden lo subjetivo
en un orden primitivo
que por si propio se explica
sin pensar lo que predica
en un instante explosivo.
Este solar de amiguetes
no tiene son ni remedio
cuando hay dinero por medio
se va en dimes y diretes.
Cuida bien donde te metes
que luego para salir
siempre vienes a pedir
cuartelillo al mismo asilo
y es que nos tienes en vilo
con tu forma de decir.

Aunque las coplas del bobo
vaya entonando tal vez
entre mi mucha sandez
no se me aturulle el trovo.
Conozco bien mi corcovo
y el lado de la balanza
bailo a mi aire la danza
que otros y no yo orquestan
soy de los que no protestan
contra la santa alianza. Tanto discurso vacío
resulta desesperante,
tanto atónito atorrante
que deja el ánimo frío.
No quiero lo que no es mío
ni luchar me da pereza,
soy de la dura corteza
del lobo y del jabalí
y no me pueden a mí
tu ambición ni tu torpeza.
No me avergüenza pedir
lo que hoy sobra en tu mesa
ni ser mendigo me pesa,
ya no sé de resistir.
No me acostumbro a vivir
como gato en tu desván
ni a que me niegues el pan,
ni burléis me pena ahora:
Qué dulces quedan señora
todas las manos que dan.

Suena la lluvia a martillo
y la miel se me perdió
quizá que me la escondió
el bribón del trastolillo.
Bienhallado geniecillo
de las cosas del hogar
me acompañas al cantar
mientras se cuece la masa
alegran duende la casa
tus bromas de no acabar. Yo soy gato de este foro
de Madrid la capital
lo que no está bien ni mal
ni alcanza mayor decoro.
De la muralla del moro
del Magerit afamado
queda un trozo y enrrejado.
"Esto es el rastro señores"
Ribera de Curtidores
¡hasta el domingo, cerrado!

Intolerancia al magnesio.

Escribo mis gritos en bajo volumen
por no ser molesto ni volverme odioso,
ni hacer de mis cuitas excesos verbales
para que parezcan humo entre cristales,
pues que poco importan si no soy, ni oso,
ni siquiera pongo remedio a mis males.

Podría atreverme y hacer un resumen
sobre aquello y esto mas no me apetece
porque la evidencia me pone nervioso
y es mejor que calle, resulta forzoso
echar punto en boca, según me parece,
aunque esto me acuse de ser un tramposo.

Para ciertos dichos vacío el cacumen,
al siniestro modo de los menestrales,
y estreno parodias de lo que acontece
como aquel que sabe lo que aquí se cuece
con cuatro nociones nada generales
que de nada sirven cuando ya amanece.













En el mundo.

Soñe anoche que tenía
un barquito de papel
para navegar en el
una tranquila bahía.
En el puerto yo veía
niños jugando al balón
y volar un avión
por encima del tejado,
después... todo ha terminado
con una gran explosión.

En el sueño que soñé
vi que se abría una puerta
a un aula que tan desierta
y en silencio... y me asusté.
El patio lleno se ve,
en el recreo a la comba
ruido de niños en tromba
juegan e infantiles gozan
despues...sus cuerpos destrozan
las esporas de una bomba.


Ni sueño, ni pesadilla,
ni terquedad fantasiosa
que es verdadera esta losa,
lo son su barro y arcilla.
El mundo solo es planilla
de números desiguales
donde se gestan los males
y una sola suerte cierta
en banderas de reyerta
no hallarán paz los mortales.
Soy de la mala materia
conforme a los cromosomas
que estructuran mis genomas
en corruptible miseria.
Soy la sangre de la arteria,
la carne, el hueso y la ira,
el fúsil de la mentira
y el descaro por metralla,
quien perdida la batalla
para otra se retira.



Yo también

Tengo por aquí unos credos
para fiestas de guardar
y un cochinillo de asar
para chuparse los dedos.
Llaves de todos los miedos
también traigo en mi sermón.
De oferta la salvación
por unos pocos de rezos
y monedas de aderezos
para la congregación.

Vendo una mística nueva
más acorde con los tiempos
presentes y en otros tempos
otra manzana, otra Eva,
sin sierpes que no se lleva.
Seré su nuevo gurú,
chamán de los bululú
y tódo a módicos precios
¿Y ese creer no es de necios?
Pues si, figúrate tu.

Aficiones

Me gusta la astronomía
y anidar constelaciones
no coleciono escorpiones
sino una jaula vacía.
Soy de una filosofía
algo hueca y casquivana
más de pantalón de pana
que de prendas de vestir
y de poco discurrir
porque no me viene en gana.

Spleen, a mí mismo

En la gris monotonía
que no es certera ni yerra
a tu pesar se abre y cierra
el pasar de cada día.
Sin ella nada tendría
sentido, y poca razón,
falto de toda pasión
y escaso de sube y baja
cotizaría a la baja
el hueco de tu sillón.

Mentiras

Por no decir la verdad
se mantiene la sospecha
y con ella se cosecha
desazón y mezquindad.
Un poco de humanidad
quizá te viniera al pelo
para que se rompa el hielo
y harto te dejes de engaños,
nadie se crée tus apaños
si quieres quitate el velo.

Total para no decir,
ni dar la cara, ni ser
hombre y tampoco mujer
sino que a verlas venir
pones peras a partir
y vistes del mejor traje
paro tan sólo de paje,
de monosabio advertido
que sabiendo que ha mentido
repite el mismo mensaje.

Tú, mágica.

Tan azul celeste y claro
en tu alquimia se disuelve
la matriz que nos envuelve
con la luz del desamparo.
Suena a eco de disparo
lo que en tus yunques se fragua
templado en escarcha y agua
que se recogió al lucero
para tu alma de acero
y la seda de tu enagua.

Ande, ande la marimorena para nuevos tiempos.

En el portal de Belén
ya no ponemos la mula
que lo ha dicho el santo padre
que va subido en la burra.

En el portal de Belén
ya no hay estrella de oriente
ni había vaca ni pastores
ni allí llegaron tres reyes.

En el portal de Belén
de una virgen nació un niño
eso es verdad de la buena
que lo ha dicho Benedicto.

Ande, Ande. Ande  la marimorena,
tampoco comieron
un pavo en la cena.

En el portal de Belén
no quiero meterme en líos
porque ya la están líando
palestinos y judios.

En el portal de Belén
sin que sea Navidad
se dicen unos a otros
una palabra de más.

En el portal de Belén
fijate que tontería
como en el resto del mundo
tras la noche llega el día.

Ande, Ande, Ande
la marimorena,
déjate los cuentos
para quien los crea.

En el portal de Belén
no se ofendan que les diga
no hay bueyes pero hay becerros
de las manos del rey Midas.

En el portal de Belén
ya no quieren animales porque tienen suficientes
obispos y cardenales.

En el portal de Belén
lo digo con cierta guasa
habrá lo que q…

Germanías

Estándome yo albanado
-azor de las aduanas-
no pude llamarme altanas
ni alón y embridé arbolado.
El traidor del mal recado
como dios de la atalaya
de bateles y quincalla
en redoma de birloches
berrugueta y carricoches
se abuchara en faramalla.

Muca Cronos en su horario
y en pelluzgones de estopa,
trincha al burnó por la copa
y lo amulla al relicario.
Pincha e lhueso del rosario
y lo aliña en cordobán
que asina de durindán
al jaque más duratón
agarabando el cotón
cual el propio tamerlán.

Lenguaje pintiparado
el habla de germanía
para confundir a usía
y el gato quede tapado.
Es dialecto rebuscado
que confunde al escuchante
práctica quien es tunante
y oculta así sus andanzas.
Yo me he apuntado a estas chanzas
que sigo siendo estudiante.


Un tesoro de rufianes
de la gramática parda
que en el castellano guarda
una sarta de refranes.
Profesen los ganapanes
pícaros esportilleros
su oficio los cuadrilleros
y su amago las justicias
sigan pues haciendp picias
con su idioma de trileros.


Garla el pavo…

Spleen, a Dora Kelvin.

Ese claroscuro que a veces revelas
es todo un desaire a la decadencia
de tantos doctores de la conveniencia
que en tiempos de xenón se alumbran con velas.

Los mismos que anuncian en viejas esquelas
que no hay sino virus en la resistencia
y todo se pasa pero con paciencia
y con mal de muchos a tontos consuelas.

Tú los dejas cerca del espacio abismo
con flashes veloces de lluvia y torrente
que chocan ruidosos en un cataclismo
de caras amargas y golpes de frente
que con la certeza se a da uno a sí mismo
cuando se figura lo que no se siente.

Hablo y callo.

En pocas palabras
o muchas si quieres
en las que te hieres
o te descalabras.
De esos mil quereres
podemos hablar
te voy a alumbrar
con lo que prefieres.
Pretende escuchar
lo que no equivoca
la oreja o la boca
antes de acabar.
Mas primero toca
hacer cuentas justas
sé que te disgustas
pero no te choca.
Razones robustas
bien argumentadas
se dan de patadas
cuando no con fustas.
y de bofetadas
con aquello expuesto
que doy por supuesto
que sabes son nadas.
Y no es un pretexto
para echar el cierre
antes de que yerre
y digas: “protesto”

A Raquel

En esta mañana fría y soleada
te saluda el rostro del presente otoño
y estrena maduro el rojo madroño
sus frutos de dulce bajo la rosada.
Sueña tulipanes, los de tu almohada,
donde se imagina versos de papel,
siempre tiene el árbol tatuada su piel
y sus hojas danzan también como tú
cuando con el viento les silba el bambú
canciones de mayo con el mirabel.

Nada y todo.

En la nada todo y de la nada nada
nada como nada por que no sea nada,
nada quiere nada en nada de nada,
en el todo nada del todo sin nada,
Todo se hizo nada pero no del todo
y todo por nada pero todo todo
del todo y de todo pero nada todo
hay de todo nada y de nada todo.

Luna LLena

La luna serena salió de paseo
por esos caminos de la madrugada
hizo como siempre lo que más le agrada
dejar que a los hombres los cuide Morfeo.
La luna liviana se marcho al recreo
y de picos pardos la desvergonzada
anoche la he visto bastante pasada
iba como llena de luz y deseo.

Una historia clásica.

En la Ítaca perdida
que tú y yo nunca tuvimos
tantos sueños perseguimos
que se nos quebró la vida.
Embarcados sin salida
derivamos sin pensar
que habría que naufragar
y en pago de un alto precio
sin quererlo fui un necio
que quiso y no supo amar.

Y no esperes que te olvide
ni que deje esto de lado
si no tu amor de tu enfado
migajas de pobre pide
este llanto que me impide
ver más alla de tu boca
y por eso te provoca
mi nostalgia tu dureza
-coraza de mi blandeza-
que es de cristal pero roca.

Y así viajero del humo
en una falsa esperanza
voy de la farsa a la danza
al tiempo que me consumo
entre agua triste y grumo
de ritos en babilonia
gris de inutil ceremonia
de cesante entre tus abrazos
y sin que rompa tus lazos
de ática y lacedemonia

Filípica pura

Pericles de pastilina
clásico estilo es el tuyo
que siempre haciendo el capullo
vas de la puerta a la esquina.
Cuando fuiste a ver a Ondina
confuso diste el recado
y por eso te has pegado
un batacazo tremendo
por hacerte el estupendo
en el suelo has acabado.

Levantate calavera,
el mundo sigue girando
y en las vueltas que va dando
a ninguno nos espera.
No pares en la frontera
que divide las naciones
sigue las revoluciones
al tanto que en un minuto
nace un César, muere un Bruto,
sin que cesen las traiciones.

De reloj en la espadaña
andarías retrasado
pensandote adelantado
eres quien propio se engaña.
Conozco tu guadamaña
que aprendiste de un ratón
aunque te creas león,
torres más altas cayeron
que a obras chicas sirvieron
después de hacerse montón.

Suena Otoño.

Tiene el otoño el sonido
del lamento tras la reja
del preso que en triste queja
pierde del tiempo el sentido.
Pinta de gris aterido
el canto de los jilgueros.
Un sueño de bandoleros
baja por la serranía
y con ellos vida mía
robas mis ojos viajeros.

Don Juan y Doña Inés. Antes de la crisis.

Contaré para la audiencia
la historia de Juan e Inés
si la empiezo del revés
termino con su paciencia.
Escuche la concurrencia
y así queden avisados,
hechos hay en todos lados
que a los propios asemejan
amantes siempre se quejan
de que no son bien amados.

Una mañana de enero
se levantaba al trabajo
Juan, y con cierto relajo
le dijo a Inés yo te quiero.
Ella de sueño ligero
no se sabe lo que oyó
por respuesta dijo: ¡no!
a estas horas tú con esas
pues lo que es hoy no me besas
tus besos no quiero no.

Tienes muy mal despertar
dijo Juan refunfuñando,
diantres me estoy hartando
vámonos a trabajar.
Tú no te vas a largar
-habló Inés hecha una fiera-
hasta que yo no lo quiera.
¡Qué llegas tarde ya vete!
¡Pronto! ¡van a dar las siete!
Y Juan que se desespera

Amor mío no te entiendo
me enloquecen tus razones
que siempre de mí dispones.
Si lloro tú estás riendo,
paro yo, marchas corriendo.
Me da calor y a ti frío.
Tú eres del mar yo del río.
Me calmas y me atormentas.
“Para que sepas y sientas

13, Rue del Percebe. A Ibañez, Bernet y Osete.

Aquí siempre pierde el gato
de Olegario Sinforoso,
y Aniceto Saleroso
da por perdido el zapato.
Aquí, el olor a boniato
se mastica con gazuza,
no se vió jamás gamuza
pasar por el pasamanos,
habitan unos fulanos
del tiempo del moro Muza.

Mora el ático un artista
de estilo, que a pincel fino
vive del aire divino
de la musa y quien le asista.
Un redomado sablista
fiado y mal pagador,
simpático estafador
que no abre ni de broma
ni dice dos veces toma,
ni una, ¡Todo un señor!

También es vecino un caco
de poca monta y sin seso,
casado con un mal hueso,
concuñado de un tal Paco
de bigotillo y retaco.
A los infantes terribles
relapsos e incorregibles
que pared con pared son
el mayo sin la oración,
dejaré por imposibles.

El segundo es todo un lío
y un trajín de ir y venir
un sastre loco, un faquir,
el hombre tres que del frío
llegó con Tulo, tu tío.
La Yaya de los mininos
y el censor de los destinos
todo lo traman a oscuras.
¡Qué miedo! Viejas y curas
con instintos asesinos.

Parada en el pri…

Leído por ahí.

A los circundantes de la circunstancia
que se deshilachan por meros dislates
y se vuelcan prestos a mil disparates
en la disidencia de la concordancia.

Pero no lo aclaran estos botarates
como se disuelven en vasos de absenta
esas peticiones con sabor a menta
y roña en las uñas de siete quilates.

A quienes dispuestos a ponerse en venta
suponen valores en alza y derecho
en tanto malversan el dicho y el... echo
en mi saco roto tu pequeña renta.

Adornan medallas vacías su pecho
de oro del fino que da mucha gloria
junto a dos renglones de un libro de historia
que no diferencian el caso del hecho.

Estos jerifaltes de la pepitoria
que de antaño fueron y hoy son sin estilo
unos traficantes de mierda y sigilo
que se piensan midas pero son escoria.

Ruinas gaseosas de la bolsa en vilo
que escupen bocados de fuego y basura
y tragan rebozos de sangre en tempura
construyen sus horcas con sus propios hilos.
Mis perras Pipa y Nala.




Devoran los libros y los diccionarios, glotonas adictas a literaturas de categorías formales y puras de los elementos y de sus contrarios.
Rompen con deleite distintos glosarios, dos antagonistas entre dos culturas en otros lenguajes, iguales posturas, también hacen trizas todos los diarios.
Tienen, les fascina, amor al papel, puzzles y montones de letras raidas de ilustres autores y de algún novel. De más de un Planeta se vieron servidas a Platón y Faulkner royeron la piel ¿y de los poetas? ¡Huyen por sus vidas!
El sustento amable de tu cada día
en el breve estrato del humilde suelo
cuando en ella expones con tanto revuelo
el pregón goloso de tu mercancía.

Variopintos verbos de tu antología
suenan a razones de abuela y abuelo
del seso que escondes bajo ese pañuelo
colorido y bravo de tu artesanía.

Al placer humano se atiende en la mesa
en el más conspicuo plato de verduras
donde te reclamas, a voces, confesa.

Con gusto admirable por tus confituras
habla el cuerpo al alma y su sabor expresa:
otros que se ocupen de literaturas.
Mas de mil poetas tiene Lavapiés
el barrio castizo del viejo Madrid
ese mapamundi de rastro y ardid
donde puede verse el mundo al revés.
En varios idiomas cheli de kermés
que es lenguaje propio de la gente fina
que lucha por todo y por todo opina
son lo más granado del orbe mortal,
dicen entre asfalto del suelo infernal:
Cascorro y Fray Téllez, Tirso de Molina.
El maestro la lección
explica en la vieja escuela
la infantil tarde se hiela
y se tizna del carbón
y el humo que en el fogón
aprende la geometría
en lejana algarabía
que quiere el mundo alcanzar,
sin saber multiplicar
divide la geografía.
Imagen de realidad
siempre en un tono de espera
que se aleja y deja fuera
el punto de la verdad.
Un mundo de vanidad
que aporta a sus obsesiones
sin límite de ocasiones
la baza de su cinismo
que hace perder siempre al mismo
en el juego de bufones.
Sale caro resistir
y luchar por la justicia
que aquello que beneficia
a otros hace morir.
No sé si habrá un elixir
que despierte la conciencia
en lógica consecuencia
a la única razón
de la humana salvación
por nuestra supervivencia.
Perlas de la tentación
para mirarte al espejo
cuando el diablo ya viejo
penetra en tu habitación.
Con la mala educación
de quien todo lo adivina
mas de ti se contamina
y vencido por amor
suplica de tu favor
una cita clandestina.
¿Porqué los libros ardieron
en el odio de su hoguera?
¿Quién inició la primera
pira dónde los prendieron?
¿Y porqué nos sustrajeron
tantos sueños y verdades?
¿Cómo explican sus maldades
aquellos que nos censuran?
Lo peor es lo que duran
en todo tiempo y edades.
Dices que ya no te escribo
como hace tiempo solía
que aquello que te ofrecía
no es hoy la paz del olivo
Es que en arca oscura vivo,
me asaltan tontas rabietas;
desde laudes a completas,
de vísperas a maitines,
así semejan mis fines
otra vez taimadas tretas.

En todo tienes razón
soy cada vez más payaso
que en la pista no hace caso
sino al flash de la emoción
y en la propia situación
de lo cómico se pierde.
Vértigo que araña y muerde
en vías de reciclaje
en fantástico viaje
al mundo del aguaverde.
Dispongase interlineado
de colores y texturas,
no haga caso de tinturas
y dibuje extraviado.
De recurso al sincopado
juego de las florituras
y derribe las figuras
que lo ansíen derrotado.
Sobre el volumen inserte
sin medida, triangulares
vectores en contrafuerte.
Su sitio busque entre pares
magnéticos, que de suerte
los hay en todos lugares
Trazos y borrones en salpicaduras
entre otros defectos, todos convergentes,
que salen del plano por inconvenientes
fijada la imagen en sus veladuras
dónde el negativo se presenta a oscuras
que entre los aislados siempre hay disidentes,
siendo este un sistema que en ondas frecuentes
rasga por defensa impropias vestiduras.
El camino oblicuo entre diagonales
sirve de pretexto en ciertos niveles
donde colisionan a partes iguales
los arcos voltaicos con los carpaneles,
la pura entelequia y los casos reales:
la deuda restante sin que la canceles
Postrado al pie de los muros
cantaba así un trovador
¿porqué me nombró el amor
en sus designios oscuros?
Si me me enredó en sus conjuros
ahora me niega sus besos.
Yo aquí calados los huesos
del hielo de sus pestañas,
piedra como esas montañas,
yerto de amores confesos.

En la torre do ella estaba
sólo silencio y quien sabe
si su pensamiento grave
entre acordes divagaba,
es siempre tan bella y brava
como esta fría pared
de escarcha que aun da más sed
cuanto más dentro te habita,
agua que se necesita
mas no otorga tal merced.
Tardes de domingo
arrugando versos
entre los rincones
de astrosos inventos,
entre cachivaches
y algunos recuerdos,
despiertas canciones
y agudos silencios.

Otoño en los ojos
que atraviesan sueños,
los dedos caminan
recitando quedos
coplas que en la nieve
escribe el invierno.

Van por las callejas
buscando de nuevo
un aire tan limpio
como de aguacero,
de risa y leyenda
o estúpidos celos.

Arpegios vivaces
en el arco, y lentos
como si anhelaran
un segundo eterno.

Su boca y sus manos
recitan eneros,
el compás que danzan
desvela un secreto.

El que dice al aire,
por no ahogarlo dentro,
tañendo el rabel,
el viejo coplero.
No le cuentes nada al viento
quizá te escuche y se lleve
tu secreto y a la nieve
le vaya a ir con el cuento.
Ella lo dirá a mil ciento
botarates cristalinos,
sabedores de destinos,
cangilones de la escarcha.
Lo que con el viento marcha
es rumor en los caminos
Si no pienso y digo, malo,
y si lo que pienso digo
peor, porque pienso y digo,
¿digo y pienso? y digo: malo,
mejor ni pienso ni digo
¡Qué se jodan!dijo altiva
la apaludidora enchufada
le ríen la payasada
en la jornada festiva
de la subida del IVA
y el recorte a los parados,
jodidos mas no callados
aunque no van a escuchar
mas ¿qué se puede esperar
si nos gobiernan tarados?

Pobre del pueblo español
con tan malos gobernantes
los de hoy y los de antes
meses de lunes al sol
y ellos entre col y col
lechuga y servir al amo
lo liberal por reclamo
la avaricia por moneda
que se joda el que no pueda
¡Qué risa! ¡Me desparramo! Si llamabas embustero
a quien dijo la verdad
te diría que es maldad
ser cínico verdadero.
Si salvas al usurero
y al débil lo despellejas
tú no le ves las orejas
al zorro por más que aplaudas,
dándole lo que recaudas
serán lobos las ovejas.
En las baladas de amor
en los ojos se idealiza
ese conjuro que hechiza
cuando canta el trovador.
Descompuesto en su dolor
siembra baldíos de miel
y en las hojas del laurel
busca el amante la sombra
y enamorado se nombra:
Sabes que yo soy aquel.
Ojos que abiertos se cierran
diciendo adiós a la luz
y a la flor del ajenuz
que cortan quienes destierran
los tallos y nunca yerran
en sus silencios nerviosos,
dejan de ser misteriosos
para quienes todo niegan
sin saber ¿por qué nos ciegan
nuestros ojos vanidosos?
Culpamos al miserable
de su miseria y estado
con el miedo y el enfado
de quien se sabe mudable.
Digeridos por lo estable
en juego de pretensiones
sin que otras proposiciones
más allá de lo correcto
nos sacudan, y es perfecto
no aplicarse en soluciones.

No en metáforas, en humo
de indiferentes bailías
que sustentan mayorías
de la tostada y el grumo.
Enjuagues de alto consumo
-inextricables al lego-
en la demanda y el ruego
astuto de su artificio
instalado en el prejuicio
mientras nos devora el fuego
Todo en el revés
y su viceversa
que aquí se conversa
siempre con los pies.
El más tonto es
la sota de oros
y en los muchos foros
deja su opinión
que aunque es de cajón
repiten los loros.

Al de Perogrullo
que es sabio común
le dan al tun tun
lo que nunca es suyo.
Dice con orgullo
que está en la corriente
porque tanta gente
nunca se equivoca
tapada la boca
por indiferente.

Tan poco importante
tan sin importancia
tan poca distancia
tan y tan distante.
Tan poco elegante
y tan disfrazado
tan destartalado
y tan comedido
en tanto es fingido
lo que he comentado.
Dime dónde paras
que ya no nos vemos
ni juntos bebemos
ni me pones caras.
Qué cosas más raras
si hasta ayer decías
que hoy llegarías
pero no te he visto
lo sabía, insisto,
que tú no vendrías
Camino por mis casillas
desde el principio hasta el fin
al toque del cornetín
de sueños y pesadillas.
Al avanzar de puntillas
por la corriente me dejo
llevar y en el puente dejo
sin las llaves mi candado,
de alante atrás por lo andado
ni me acerco ni me alejo.

Entre cárcel y posada
el sendero es quien nos guía
y si el ánimo se enfría
la ficha queda estancada.
Hilos de plata que en nada
te someten a prejuicios
y llevan a precipicios
donde almacenan sujetos
y se mantienen secretos
entre el común de los vicios.

Agitado el barrilete
al azar según costumbre
en probable incertidumbre
se desmonta el tenderete.
En el afilado ariete
que nos abre y cierra puertas
por las estrechas cubiertas
en esta carrera loca
que es el juego de la Oca
entre vigilias y alertas.
Impreso en la hoja de una cara oculta
encontré un tesoro de palabras sueltas
que nada decían ni le daban vueltas
a los argumentos ni esperan consulta.

Echarlas a suertes a veces resulta
y al sentirse libres, también desenvueltas,
no siendo culpables no quedan absueltas
en cuanto navegan por la edad adulta.

Infinitas siempre te dejan a medias
para que a tu gusto con otras completes
y con ellas formes chistes o comedias,
si quieres envías todas en paquete
y si te apetece te montas tragedias
con mucho cuidado o serás juguete
de aquellas que digas si no lo remedias.



Alcance el cielo su luz
y el concurso de los astros
para quien alguna vez
glosó al amor por encargo
y pudo sentir quizá
en palabras de Cyrano
que hizo tañer su laúd
en acordes mercenarios.

Todo por no echar a olvido
aquello que es terminado
en confusos sentimientos
que inspiran ajenos labios.
Quién no amó una decepción
e hizo nido en el fracaso
sin permiso y tan sin tregua
nunca estuvo enamorado.

Pobre del triste mortal
que no marchó de la mano
de la tristeza de amor
al jardín del desamparo
donde se funden y abrazan
la desazón con el llanto
y ese tan sentirse vivo
y tan muerto al fin y al cabo.
Manténgase en silencio le conviene
no proteste ni pida ni formule,
si le pisan y agreden disimule
y acostumbre su ser a lo que viene.

Muestre usted su obediencia por higiene
que todo es por su bien y aunque haya hule
siempre habrá un marmitón que los adule
y cabalgue en su palo de la ene.

Una vez aceptada la premisa
siga usted lo que dicta la conseja
y dejese de hablar y esa sonrisa
que gasta inocentón de oreja a oreja,
no piense por favor y viva aprisa
que así será feliz si alguien le deja.
No escribo sonetos
sino sonetillos,
dientes y colmillos
me crujen inquietos,
son algo paletos
mis versos ladrillos
pero muy coquetos
como espiroquetos
bastante diablillos,
virus y microbios
en carnestolendas
y viaje de novios,
también van de tiendas
y pasan de agobios
jugando a las prendas
Épica generatriz
en analógico curso
desmedido en su transcurso
de atómica automotrizm
curvado en la directriz
de sus pliegues doctrinales
e impulsos conceptuales
que se aceptan si suceden
por lo que toman y ceden
de otros brazos espirales.
No soy un santo de peana
pórtico,atrio y altar
siendo de poco rezar
suelo zurrar la badana,
me apellido tarambana
y de nombre irreverente,
herético en lo corriente
como un bufón descreido
que arregla con un silbido
lo que con palabras miente
Tengo, y tener siempre es nada,
laberintos de impaciencia,
nitrógeno por conciencia
y una ruleta trucada.
Transito la inesperada
ruta de ruidosos gatos,
excéntricos e insensatos
presentados en legión,
ligeros de información
en el tráfico de datos.
¿Cada piedra en su lugar
arrastrada por el río
hasta que llega al baldío
se equivocó al caminar?
¿Yerra quién se ha de mudar
y errante por los senderos
huye de sepultureros
o del hambre que divide?
alguna vez, no lo olvide,
todos somos extranjeros.
Presente se hizo en los ojos
sin que faltasen palabras
¿Para qué? si ya no escuchas
mejor es no pronunciarlas.
Mas que yo quiero decirlas,
hiere aquello que se calla,
aunque ya no me comprendas
ni te importen para nada.
Ya se abrirán los silencios
en la noche más cerrada
a la hora en de los himnos
mudos que los cuervos graznan.
Quise contarte una historia
cuando la tarde cerraba
las puertas a los paisajes
hasta el regreso del alba.
En esas horas que todo
viste brumas de nostalgia.
Cuando aún es débil la luna
y se esconde en las cabañas
hasta que se funde el sol
y el mar apaga sus llamas.
Quise contarte una historia
y supe que no escuchabas.
Cautivado por la tierra
y el rigor del almanaque
subido en el triqui-traque
de mi fanfaria gamberra.
La puerta que se abre o cierra
para permitir el paso
puntual o con retraso,
igual da si nada importa
salvo esta distancia corta
entre el alba y el ocaso.
¿Cómo resuelvo las dudas
que se albergan en mí mismo?
¿Cómo salgo de este abismo
con las paredes desnudas?
Sólo espinas puntiagudas
espero e interferencias,
no sé si por diferencias
de potencial en mi mente
o por la escasa corriente
total de mis exigencias.

No contesto a las cuestiones
que se plantean exactas
en estas líneas abstractas
que sin voluntad propones.
Escénicas concesiones
que se pueden concluir
sin siquiera rebatir
la forma del contenido
salvo que caiga en olvido
o se pueda repetir.

Siempre el mismo interrogante
y no encuentro la respuesta,
no se me da, no se presta
tan eludible y distante.
Perplejo por ignorante
de la carga recibida
lo que no sé se me olvida
y sorprendido en la nada
me adelanto en la indicada
senda no correspondida.




El rey Fernando el Católico al final de su vida.

Imagen
Buen rey el invierno habita en tus plateadas sienes del mal pago de tus años y la amargura insistente. En tu poder y ambiciones Un  dolor que te contiene en los hierros de esta vida corroídos  que  te duelen. Suspiras por un varón, de tu estirpe,  que renueve la gloria de tus ancestros que es la sangre de mil reyes. Mas ya es tu tiempo pasado y en las  fuerzas que enflaquecen no ruge el fiero  león que arañó y forjó tu  suerte.
Tomaste joven consorte flor nueva de un campo alegre que ya no puedes gozar, brindas hiel y no placeres, contemplas en mala hora que no hay calor en la nieve.
En las manos de la alquimia de nigrománticos seres confías y te traspasan sus pócimas y julepes que arrebatan tu salud tu razón y tus mercedes. Oscuros encantamientos señuelos falsos, crueles, que tornen en juventud los muchos años que tienes.
II En tu conciencia combaten razón y desequilibrio, realidades y ficciones, cuchicheos y alaridos.
Dragones de tres cabezas Engendrados  por mosquitos que en aum…

Común en singular entre plurales.

Es de los que ya no quedan
aunque es su historia corriente,
como el común de la gente
en sus andares se enredan
los pasos que se almonedan
en alquileres de poco,
menos ayer, y hoy tampoco,
mañana no, quizá un martes
o un domingo con descartes,
metódico, vago y loco.


décimas

Buenos días libros viejos,
periódicos de mañana
mis pantalones de pana
y mis poemas añejos,
se rompieron mil espejos
y el conjunto se fractura
en una caricatura
lineal y tan quebradiza
que nuestras almas de tiza
sólo escriben de amargura.




Optimista y cenital
verbena de mediodía,
seguidillas y alegría
en un instante sin mal,
efímero y orbital
en el giro del planeta,
baile que en la humilde treta
del danzarín con su sombra
deslumbra una luz que nombra
el suelo que nos sujeta.


Espectros en romería
de un tiempo oscuro y tan triste
que tan sólo en pie resiste
una esperanza baldía
de locos en rebeldía
redimidos por sus hechos
en los necesarios trechos
que ennegrecen alma y piel:
es el traga amarga hiel
sin clemencia y sin derechos.

décimas

Atardecer de lecturas
entre lilas y cretona
se alimenta la persona
también de literaturas.
El ingenio en aventuras
desde páginas gastadas
ofrece flechas y espadas
para derrotar la ausencia
que sume a la inteligencia
en la sombra de mil nadas.




No se construye una idea
sin la palabra precisa
que determina y avisa
al hombre que la posea.
Cada quien lo que desea
por su propia rectitud:
persigue o no la virtud
de toda razón impura,
como así mismo asegura
su origen en multitud.





El número de las cuentas
en un imposible saldo
te hace ser oscuro heraldo
frugal en hacienda y rentas.
Aunque en tu sonrisa mientas
no se oculta la verdad
que proclama tu hermandad
con el común de las gentes,
tus gestos tan elocuentes
afirman nuestra ansiedad.





El filósofo en su cueva
mira como el sol se marcha
y en su desnudez la escarcha
de la soledad renueva.
Para mañana que llueva
su cínica concepción
donde el Mundo es decepción
y al ladrarle como un perro
es el testigo del yerro
de cada generación.

Lo que no queremos ver

La pobreza tiene muchos inquilinos a tan sólo un paso de tanta opulencia que pasa de largo con indiferencia y con cierto asco por estos vecinos.
Es el resultado de tanta indigencia en nuestra derrota de hombres mortales poco solidarios con nuestros iguales. Esta ciudad peca de lesa conciencia.
Bellos edificios, grandes catedrales; producto del genio y esfuerzo diario para mayor gloria de este calendario que no tiene fecha para tantos males.
Los guardamos todos dentro de un armario con siete cerrojos para que el turista y nosotros mismos perdamos de vista a quienes tan cerca viven un calvario.
Son los invisibles, perdonen que insista, que ni tienen sitio ni se reconoce, son las cenicientas que siempre en las doce viven y en el hambre...Dios que los asista


Imagen
En este paisaje urbano
de asfalto hormigón y acero
apresa el árbol chispero
coplas del Madrid gitano,
superviviente y temprano
al Sol de la primavera
entre el ladrillo y la acera,
tan diminuto y gigante
que prestas al viandante
sombra y consuelo a tu vera.

Aprendiz de todo

El oficio de aprendiz
de las cosas de este Mundo
me lleva a se vagabundo
tratando de ser feliz
y aunque vox populi diz
que hay que alcanzar maestría
no empeño yo mi energía
en ser maestro de nada
ni aun del verso o de la espada
sino en vivir cada día.
La aurora pinta golosa
tu cara desvergonzada
como la tierra arrugada
del rocio deseosa,
tan arrogante y hermosa
amapola sonriente,
esa luz que ahora nos miente
y nos devuelve un reflejo
tinto como vino añejo
negandonos el presente.
Tiempo es de pensar a gritos
el hastío que nos quema:
este enfermizo anatema
que en pasquines y grafitos
pariendo está nuevos mitos
en universos estrechos
de impúdicos satisfechos
obesos de idolatría.
¿Y qué de la rebeldía
de la razón y los hechos?



No le cuentes nada al viento quizá te escuche y se lleve tu secreto y a la nieve le vaya a ir con el cuento. Ella lo dirá a mil ciento botarates cristalinos,
sabedores de destinos, cangilones de la escarcha. Lo que con el viento marcha es rumor en los caminos.

Caravana de traperos en tropel de maravillas: muchedumbre de cuadrillas en marcha por los senderos, de ilusiones  pordioseros comprando y vendiendo acá lo que usurpasteis  allá, desheredados consortes del remiendo y los recortes siempre entre el que viene y va.
Me fascina el tono de sus imposturas
en la hiriente farsa que se compra y vende
afirmando todo el tipo no entiende
que a cada derrota siguen amarguras:

Siempre tan seguro que a nadie sorprende
que anide en  bolsillos a mentiras llenas
en su sacrificio de vidas ajenas
y que el agujero también nos lo arriende.








Solo a media noche escribo mis cartas
en viejos papeles tatuados y rotos,
recompongo el albúm con las viejas fotos
al soplar las velas de todas las tartas.

Tiempos de comedia, nosotros devotos
de todos los días y de los detalles
en cada edificio y en todas las calles
como dos fantasmas hoy por manirrotos.


La raíz de las palabras se me antojan ascendentes
de un futuro disipado en las causas trascendentes
que no dejarán de ser tan comunes y corrientes
como aquello que es preciso humano y fundamental.

El espacio y el deseo de beber agua en las fuentes
que hagan revivir las bocas y la ilusión en las gentes
que a pesar de los pesares son los ríos y afluentes
de un paso que es el camino vivido y elemental.

Hoy el mundo que nos toca no es ni fue de los decentes
siempre es todo a posterior y no se abonan simientes
salvo de manipulados en manos de los pudientes
y aunque parezca mentira esto que digo es real.

En oscuridad expreso oropeles relucientes
que se cargan enredados en cómicos insurgentes
puedo estar equivocado si soy entre diferentes
tipo raro y hallo bueno algo donde anida el mal.

Como todos soy me asustan aquellos inconvenientes
que en los casos se presentan y siendo tan recurrentes
y con poca solución que aunque los tengo presentes
hago como quien olvida que es absoluto el final.

Sobre un ritmo antiguo …