miércoles, 29 de octubre de 2008

Los Corralillos. Segovia. 30 de Agosto 2008.













aquí os dejo unas imágenes de Pliego de cordel en Segovia.


martes, 28 de octubre de 2008

Personalmente y en directo.

Trastoco mis pasos haciendo memoria,

un día fui niño, llevo tanto tiempo

siendo el mismo tipo que apenas si queda

por algún resquicio un leve recuerdo

con olor a tierra mojada y arcilla.

A veces me atrapa, un mutismo espeso,

en tardes grisáceas de domingo o lunes,

cuando me hallo solo frente al universo

buscando la hoguera que caliente el foco

al paso que añade luz al pensamiento,

sin otra presencia que un leve conjunto

de voces dormidas, pero no en silencio.

Gritos que en la tarde llenan el vacío

de mis soliloquios soñados, traspuestos.

Barrunto unos ojos que no me miraban

sino tras cristales y a través de espejos.

Sé, aunque se engañe a sí mi persona,

lo que me resulta un extraño juego,

que no se ha cumplido mi ficción de niño:

yo quise ser sabio y sólo soy viejo.

lunes, 27 de octubre de 2008

Personalmente

Que soy perezoso es algo sabido
vago e indolente, golfo y desmayado,
ocioso y gandul, astroso y dejado.
Esas son mis artes y soy conocido
por hacer más tarde y echarlo al olvido.
También me conozco y me aplico el fuero,
tengo pocas cosas y menos dinero,
un par de poemas y un que otro desliz,
me falta muy poco para ser feliz.
Entre mis defectos no está el ser banquero.

sábado, 25 de octubre de 2008

el gato y el filósofo

Qué pretendes gato? ¿Qué miras tan fijo?
Parece perdida y sin ton tu mirada?
¿quizá perseguías algún acertijo?
¿una arisca gata que no te da nada?

Ya sabes, bigotes, si andas por tejados
de casonas viejas, maullando a la luna,
y entras en zaguanes buscando fortuna.
¡Cómo los arriesgas! los sacas cortados.

Sigues pensativo..y… ¿hasta donde alcanza
tu vista insensato? Tientas a la suerte
con saltos mortales ¿no temes perderte?
¿quizá sólo acechas por llenar tu panza?

Cuanta displicencia, cantarín huraño.
¿Contemplas absorto las hojas de hierba
o una lata usada de atún en conserva?
Todo conocido aunque muy extraño.

¿Algo te embelesa? ¿qué tienes pendiente?
¿viene a tu memoria, gato deslumbrado,
desde la cocina, el olor soñado
del manjar proscrito al que hincaste el diente?

¿Sueñas melodías del viejo Tchaikovski,
andas enfrascado en algún teorema?
Tú no representas la eterna pamema.
Eres un poema del ebrio Bukowski.

Solo, tú, reciclas sonidos dispuestos,
ancianos saberes, y sin catecismos.
La naturaleza nos trae cataclismos,
el miedo del hombre, profetas bisiestos.

¿Dónde marchas gato? -Marcho a la rebusca
sin que me molesten tus preguntas tontas,
son tus aquelarres humos que te montas,
te hierve el cerebro y mí me chamusca.

domingo, 19 de octubre de 2008

Otoño


Bajo el sauce de nuevo amanecen los campos; vestidos de verde, amarillo y carmín, de lluvias, de vientos y soles: el río con su paso quedo, constante y sonoro, y siempre olvidado y siempre presente. Entonando un canto, susurro de peces esquivos y blandos. Y en la luna nueva un coro de ranas, croando en su charca, dándole a la noche una serenata de viejas canciones, como alegres rondas que escandalizando a las buenas gentes buscan en la noche rejas, enramadas y una cara linda en algún balcón.

Días de alegría te esperan amiga, que por cada estrella que nace en nuestro universo de plomo y cristal, se alejan tus penas por un caminillo que aunque es de ida y vuelta esta vez se marchan para no volver.

Dices cualquier cosa, palabras hermosas nacidas de un soplo febril y vehemente, muestras tu alegría al paso del viento y a mi boca llega para acompañarte un cantar, tan hondo, tan dulce y sereno, cantar marinero sin barca ni mar, desde tierra adentro, un cantar que digo a quien como tú, cada día llega a compartir conmigo el pan del camino, el agua y la sal.

martes, 7 de octubre de 2008

¿Para qué?

¿Para qué preparo recetas prohibidas?
¿por qué no me rindo cuando estoy perdido?
¿para qué me alegro si estoy afligido?
¿por qué me levanto tras tantas caídas?

¿Por qué me molestan las poses fingidas?
¿Para qué me afano si no soy bandido?
¿por qué no me gusta el sarcasmo molido?
¿para qué me irrito por vanas movidas?

¿Quizá porque espero rozar mi ventura
en los entresijos de mi "unineurona"?
¿porque aun siendo un triste no quiero amargura?

¿Para disiparme en lo que se ambiciona?
¿Para redimirme de mi alta locura?
La respuesta es simple, soy una persona.

sábado, 4 de octubre de 2008

Se veía venir.

Siempre quise se el héroe de algún cuento; mas de un cuento por definir. Nunca fui capaz de serlo. En mi imaginación infantil, cabalgaba sobre campos yermos y obsesivos, todo era puro sueño, cuando me tocó enfrentarme a la realidad, lo hice dejándome llevar por las corrientes. Alguna vez por el destello de unos ojos que me incitaban a recorrer caminos incontestables, a veces una sugerencia ajena parecía encender una luz donde yo sólo reconocía oscuridades.
Pero una noche, de vuelta de todo y diletante como siempre, con las arrugas del corazón entre los pliegues de cualquier álamo, en la insignificancia de mi pensamiento y la absoluta sordidez de mi desgana, contemplé una escena que me hizo replantearme todo lo que hasta el momento había sostenido, o por mejor decir apuntalado con cuatro tablones viejos en mi improvisada atalaya.
Un hombre dormía en un banco del camino, sin más cobijo que los cartones que una vez contuvieron un frigorífico de los caros, de esos que se anuncian en las cadenas televisivas en los intermedios de los experimentos sociológicos con la proclive fauna humana, despatarrada su dignidad por sillones de cuatro plazas en los que han de sentarse diecisiete.
Aquel hombre dormía placidamente y me avergoncé de mi casual curiosidad.
También yo, sólo quería dormir.

viernes, 3 de octubre de 2008

Estaciones

Otoño

Revoltosa hoja que a danzar te lanza
Un viento sur, en la delgada rama.
El sol de otoño de rubor inflama
Una perdida paz, en tu mudanza.

Serás polvo, materia en la balanza,
Volverás a la tierra, te reclama,
Ardiendo fugazmente en una llama,
Como un hombre, con sed, sin esperanza.

Ya nada te detiene ni te aloja,
Ni tienes un lugar donde quedarte.
Sino el suelo y el aire que te arroja.

Inútiles intentos por mi parte
De describir el vuelo de una hoja,
Si es su espiral, en el dibujo, un arte.


Invierno

Cristal de escarcha que indolente fragua
El invierno, viento que helado patina
La vieja ventana. Te difumina
El sol, te hiere, levanta tu enagua.

Serás río de nuevo, lago, agua,
Azúcar glaseada y cristalina,
Aguja de limón, flor argentina,
Sutil copo de nieve en Aconcagua.

En tanto, colgarás de los balcones,
Laminarás la calle de mi amada,
Resbalando, al pisar de sus tacones.

Yerro otra vez, al fin, si lo que quiero
Es componer un canto a la nevada.
Ya es hielo la canción del mes de enero.



Primavera

Pétalo suave, cuando en ti reposa
Una primavera de los amadores.
Mínimo suceso, un haz de colores,
Aleteo aleve de una mariposa.

Vuelve cada abril y nace la rosa,
Vela, leve luz de los sinsabores,
Trucando de belleza los amores,
Revuelta en el color su vida hermosa.

Desvistes el dolor en el lamento,
Disfrazas de calor el escenario,
Dispersas en las notas tu instrumento.

Escribes una letra en su diario,
Y mis manos se pierden el intento,
En el humo gris de tu incensario.


Verano

Preñada espiga que en la era clamas
Al mudo verano la extinta verdura,
Cuando allá en la tarde la seca espesura
Muere consumida y tú lo proclamas.

Las losas del patio, perfil de llamas.
Y en la decrépita parra, madura
El tinto vino de la tierra oscura;
A la media luna, bailan las damas.

Si resultas dura por verdadera,
Y nos muestras que somos las personas
Espigas que el pedrisco revolviera.

Retoño seco que formal quisiera,
Pétalo y cristal la hoja de escarcha,
Ser otoño, invierno y primavera.