Lo que me dio de si un cuarto de hora.

Soy un Arlequino,
lo diga mi gente,
un tipo corriente
al que gusta el vino.
Un señor muy fino
con mucha etiqueta.
Se dice poeta
y nadie lo duda
cuando deja muda
su lengua y muy quieta.
Un vate palmario
que con su licencia
dicta la sentencia
en plan lapidario.
Un estipendiario,
notas y arribista.
Se hizo arbitrista
por mojar del cazo
y con otro brazo
es estraperlista.
En la cuerda floja
se mece contento
y así el elemento
dice que se aloja.
A la pata coja
no busca tesoros.
Con el as de oros
tiene poco trato
porque a lo barato
no hace los coros.
En cosas y casos
de un lugar y otro
al que salta el potro
le cuentan los pasos.
En frascas y vasos
hay quien toma sopa.
A babor y popa
o por el trinquete
este remoquete.
¡Qué viva mi tropa!.
Voy a darle un giro
al mapa de Iberia
para que la feria
suponga un respiro.
Me cabe un suspiro
que me viene al pelo.
En tanto empapelo,
el morral a cuestas,
las calles en fiestas
y a diario el cielo.
Un mundo de locos
me viene de herencia
malo con conciencia
y lleno de mocos.
Hecho de mil cocos
que al temor adoran.
Muchos los que lloran
donde algunos ríen
mientras otros fríen
y más se enamoran.
ESR.

Comentarios

genessis ha dicho que…
Me ha encantado, me ha encantaoo.
Como siempre se lucen tus décimas.
Una biografía.....

Abrazos cálidos caro Enrique.

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