lunes, 31 de marzo de 2008

Orquídea de marzo. A Isabel.





Añil y tan modesta has florecido
que al verte me has devuelto la sonrisa,
borrones de utopía en la camisa,
con un golpe de tos, como un quejido.


Retornas cuando brotas lo perdido;
lozana, al despertar, pausas la prisa.
Te enciendes en augurios, Pitonisa,
reclamas la atención, pero sin ruido.


Es breve tu ilusión y tan desnuda
que azora, evanescente, mi proceso;
yo sigo sumergido aún en la duda

mas quiero ser sincero y te confieso:
divago, sin apegos, como un buda,
queriendo dibujarte sobre un beso.

viernes, 28 de marzo de 2008

La sátira del jueves.



Un burro en la Nacional Dos y se atasca.


"Es extraordinario",

dicen, y no hay tal,

que pasara un burro

por la nacional.

Si los hay a cientos

y los veo yo

que allí se conducen

sin educación.




Profecías ecológicas.


El agua me sabe rara

y el aire se contamina.

La polución nos domina

y el ozono se dispara.

Como ninguno esto para

iremos con escafandra

mutados en salamandra

o en una vulgar y tosca,

sencilla y humilde mosca.

Profecías de Casandra.


Insultos municipales.


Debo decir y lo siento:

parecen patio de escuela

-“¡A qué me chivo a mi abuela¡”-

el Pleno y el Parlamento,

también el Ayuntamiento.

-Que me lo has llamado tú

-¿Yo, qué dices Belcebú?

- Tú le das a la botella

- Yo te pongo una querella

que me llamaste cebú.


"Vigilante gitano; pego tiro" Cartel en una obra.


Puede leerse en la obra:

hay gitano vigilante

si afanas aquí tunante

con un burchante te sobra

que aquí el que la hace cobra.

¿Rige la ley de la selva,

no habrá alguno que devuelva

la razón a la justicia?

A ninguno beneficia

que un disparo algo resuelva.

jueves, 27 de marzo de 2008

Espejismo estelar


Ya ves, intentando cruzar firmamentos

en loca contienda que me ha cautivado.

¿Quién deshace el nudo que me tiene atado?

¿Cómo cumplo ahora tus diez mandamientos?


Si encuentro senderos serán polvorientos,

aunque tengo fuerzas, me noto cansado

que un suplicio agrio llevo ya expiado

y aún siguen mis pasos, de ilusión, hambrientos.


Todo es espejismo, pura pantomima,

hipnosis perenne, en el mero empeño

de hurtar a la muerte su golpe de esgrima.


Perro, soy, sin amo, y mi propio dueño;

vivo, realquilado, sin más nada encima

que un alma de trapo y un íntimo sueño



domingo, 23 de marzo de 2008

Décimas improvisadas para vuestros ojos.




Comencemos entonces la fiesta
si es que quieren seguirme los pasos,
hablaré de mis quince fracasos
y de aquello que más me molesta;
me presento, aquí estoy, hombre orquesta.
Yo me voy si lo creo oportuno
e improviso con ritmo montuno;
si me siento capaz hago un verso
pues poeta no soy, soy converso,
aunque a dioses no adoro a ninguno.


Ni aún a Apolo ni a Marte o a Hefesto.
A Dionisos le tengo querencia,
la tal Venus me tira a conciencia
y Atenea también por supuesto;
por los otros yo no me molesto.
Ya Protágoras dijo lo dicho:
"de los dioses hablar es capricho
que la vida es muy corta y por eso
lo mejor es callar que es exceso
querer desentrañar tanto nicho."



Los errores los cuento mañana,
que esta tarde los voy olvidando,
aunque no sé ni como ni cuando,
si te asomas por una ventana,
has de verme cardando tu lana.
De los próceres hablo otro día
que me agarra la melancolía
y no quiero que caiga la tarde;
aunque a veces parezca cobarde,
no lo soy, es que el tema me hastía.


Ahora un golpe de más porque dancen
al compás del rabel de este loco;
cuando quiero acertar me equivoco,
y no hay perros que no se abalancen,
sobre mí, aunque nunca me alcancen.
Soy muñeco de hilos y trapos
y me sientan muy bien los harapos,
en ninguna ocasión tengo prisa,
si me quieres brindar tu sonrisa
yo te doy un limón de los guapos.


La fotografía es de Ángel Pueblas que me la hizo en una representación de la Cueva de Salamanca.

sábado, 22 de marzo de 2008

Amor: ¿Esperanza? ¿Olvido?



Te espero, destemplado, en el filo del mundo,

con la mirada perdida, persiguiendo cada uno de tus pasos

por el camino empedrado de baldosas de desmemoria.


Te encuentro, como ayer, con los vientos de levante

en el vendaval que provoca el recuerdo de tus ojos

asomados a un abismo de huracanes.




Te descubro en un verbo pasado,

en un tiempo que ya no retorna;

¿no me quieres? todo me trastorna,

ya no hallo la paz ni el agrado.


De tus besos ya estoy exiliado;

la sonrisa los labios no adorna

si el dolor con pasión nos soborna

y es el alma un terreno vedado.


Reconoce que fui una ventisca,

una efímera estrella de nieve,

la jugada perdida en la brisca.


De granito, tallada en relieve,

tú, mi bella señora morisca,

dame amor, que al olvido me lleve.




No se olvida el corazón de latir a campanadas,

como no puedo olvidar las noches que capturaba

singulares firmamentos entre tu sueño y tu espalda,

no hay olvido para mí, ni he de salir a buscarlo,

de una tarde de escondidas en el río enmarañado.

¿Y lo que duele el olvido? ¿cómo poder olvidarlo?






miércoles, 19 de marzo de 2008

Amor, pasión y esperanza.

¿Me cantas de nuevo eso

que antes de ayer me cantabas?

ya sé yo que no me amabas

pero me diste aquel beso,

mujer, por otro regreso.

Aunque me mate el amor

o me atraviese un dolor,

del corazón a la espalda,

sigo colgado en tu falda

y no me vuelve el color.


-¿Acaso te lo pedí?

te ofreciste voluntario.

-Quise hacerme necesario.

-Sólo por eso accedí.

-La pena me quedó a mí.

-No la guardes, no compensa

ser de un llanto la despensa.

-Déjalo pasar, amiga,

no serás tú quien me diga

donde se halla mi defensa.


Olvídame, dijo, y cede

tu paso a otro sentimiento;

sírvete bien, y contento

revive otro amor, se puede.

Yo pensaba; así sucede

la tormenta en la montaña,

viajas en santa compaña,

de la exquisita locura

a la placidez más dura;

mi propia tela de araña.


Piensa en mí ya te lo he dicho

fui aquel cruce de caminos,

entre zarzales y pinos,

pecado venial, capricho

que te arrepiente y al nicho.

¿Amar es bueno o es malo,

envenenado regalo,

si al fin no me corresponde?

Me llama y después se esconde

en su muralla, la escalo.

lunes, 17 de marzo de 2008

Lo de Enjut Mojamut


Tarde y a destiempo participo en el meme que me envió Lula Towanda.

Voy a contestar pero no se lo voy a mandar a nadie porqué se habrá pasado la hora.

Si mal no recuerdo era algo así como definir a Enjut Mojamut y contestar unas preguntas.


Es del género epiceno

o quizá sea hermafrodita;

un cibernauta estilita

con ningún o poco freno,

al mundo real ajeno;

siempre atento a la pantalla

en conexión a la malla

de la comuna webera

que en la informática esfera

ni aun desconectada falla.


Cuantas horas en el interné?


Más de las que yo quisiera pero menos de las que aguantaría.


Algunos días son cuatro

y otros le restamos dos

a las tres le digo adiós

cuando estoy en el teatro;

a las cinco me idolatro.

Ahora hagamos la media,

sin entrar en más comedia,

digamos que tres al día

que en un mes son te diría

noventa y la Wikipedia.


Cuantas cuentas de correo tienes?


Una de la facultad,

otra que tengo en caliente.

otra más para la gente

que me quiere de verdad.


Redes sociales?


Como soy antisocial

no me he apuntado a ninguna

raro soy desde la cuna

del derribado Hospital.


Donde te expresas en el wiki o en el blog?


En el blog que no tengo otro canal abierto.


A cuantas mujeres blogeras conoces personalmente?


A una.


A cuantas muejeres blogueras lees?


A cinco y ya terminé el dichoso meme este.

domingo, 16 de marzo de 2008

Décimas de la pasión. Entre el viernes y el domingo.

No llores, pan de centeno,

que las lagrimas saladas

vuelan por encrucijadas:

Que no te conmueva el trueno,

ni el rayo, siempre sereno

en ti el ánimo que templa;

pasan las cosas; contempla

que nunca un mal es vencido

sino por el bien habido

y en ti, el tal, no se destempla.


Tarde de conversación,

bajo la cósmica esfera,

tallados en la madera;

tiñes de añil la ilusión

con una alegre canción

saliendo, azul. de mis labios;

no soy uno de esos sabios

que saben cada respuesta;

soy una flor descompuesta,

una roca sin agravios.


Por cada vida que paso

voy sembrando con arrojo;

no aprendo a echarle el cerrojo

al alma y así me abraso;

soy, sin las alas, Pegaso

que no distingue y no alcanza,

ni aparta el golpe de lanza

que le ha de partir en dos,

errante en un intradós,

pierde, mas, no la esperanza.


Amor es irresponsable,

es informal, posesivo;

pide un interés lesivo,

es la sensación mudable;

no busques, en él, culpable

mancha ni afrenta menuda;

que no pueda, en ti, la duda;

déjale pasar si para

en tu puerta y te dispara

sus flechas y a él te anuda.

lunes, 10 de marzo de 2008

El almacén de los impulsos.

Se despide la tarde amarilla,

con un sol del invierno, se aleja

tras la nubes, se oculta, te deja

como caña quebrada en la orilla.


Eres roca viajera que brilla,

una talla sin tiempo, una queja,

inmediata ilusión, candileja

de una frágil virtud que se astilla.


Fuera ayer, o pasado mañana,

como un sueño, en penumbra la vida

solicita un rincón, su nirvana,


toda ella es la paz desvalida,

el cristal de la abierta ventana,

a la luz de una ciencia fingida.

jueves, 6 de marzo de 2008

El duende satírico de los jueves.

Por cierto este sábado, 8 de marzo, representamos la Cueva De Salamanca en Brunete, en el centro cultural; a las ocho de la tarde.





El domingo hay elecciones

habrá que entregar el voto:

después, si hace bueno, al soto

a tomarnos vacaciones;

o a cumplir obligaciones.

Jueves sin dudarlo es hoy;

y todos los jueves soy

un romancista coplero.

¿Quién ganará: el Zapatero

o la niña de Rajoy?




El metro hasta Torrejón

en unos años está

listo y nos trasladará

más rápido que el avión;

ganaremos un montón

de tiempo en ir y venir

-se me puede corregir

que mi palabra, en los labios,

no es la que dicen los sabios-

yo lo aprovecho en dormir.




El debate continúa:

que si somos capital

del evento cultural

o si solo es una púa,

una llave, una ganzúa

que desgaste al presidente.

¿Y aquí que piensa la gente?

Cada uno su deseo;

Yo, según esto que veo,

me voy a mostrar prudente.




Muy buenas y hasta mañana

que ustedes lo pasen bien

y que siempre encuentren quien

les hable de buena gana;

miren que en esta pavana,

que danzamos cada uno,

no hemos de sobrar ninguno;

una mano a otra aporta.

Amar, vivir, eso importa;

me voy no les importuno.

martes, 4 de marzo de 2008

Inquebrantable congoja.

Persisten los agravios y la rabia,

por todo acontecer, entre rarezas

de ingrávidos y escasos recipientes

que sacian, en la sed, inciertas penas.


Un mundo recorrido y poco ilustra

que en todo lo abarcado nada llevas;

si acaso apeteciste de sus besos

negándote a su fe te desesperas.


Y en cada movimiento las espinas,

rasgándote la piel con aspereza,

trasforman la espesura, inapetentes,

en sangre y soledad que se renueva.


Te duele y ya no temes, ni te asusta,

rondar constantemente la sospecha

que acaba con los sueños y despoja

de todo lo sentido y aún te quema.


Herido, en cada paso, por la errática

pasión que, inadvertida, te alimenta;

el flujo del camino y el asfalto:

exactos en su amor y sus ojeras.


Traspasa el malestar que te asesora

por áulicas y estúpidas sorpresas:

distintas y agrupadas en conceptos

de múltiples y estáticos teoremas.


Ahora sin remedio y sin dibujos,

desnudas las paredes, y la mesa

vacía de las manos que apuraban

caricias de papel, días de seda.


No es mudo este tormento, sin mensajes,

ni puede esclarecerse, ni consuela,

ahoga su aflicción cada sonido

que escapa por instinto en su cadencia.


Impide habilitarte en la mentira,

ganancia irreparable, ni en la treta

astuta y demencial, ni en la añagaza

falsaria; siendo sombra verdadera.


Perdida tu fortuna: ¿qué acontece?;

dispuesto el pensamiento a la tristeza,

el ánimo incansable determina

a un hombre que se arropa con su pena.


Aquello que no es falso ni se finge

permite al corazón pasar la prueba,

quebrándose en migajas arriesgadas,

que a un tiempo lo construye y desintegra.


Se aplasta y se atomiza y se interrumpe,

batido y seccionado se cercena,

se eleva y se distancia y se divide,

y al poco se abalanza sin prudencia.


Obtuso al desvelar hondos ardores;

inepto y desmañado, cruel profeta,

cerril y limitado, negligente,

empírico ladrón de interferencias.


Curioso resultado, entrometido,

cual rayo impenitente que atraviesa

un limpio panorama y lo tortura

al paso que lo abrasa y lo condena.


La cuenta de la falta se te advierte

sin trazos de censura en tu conciencia,

desnuda en su agonía, que disfraza

sarcástica la voz, se te revela.


Calumnias el instante que enredaste,

en ramas de insensatas arboledas,

las fábulas absurdas sin sentido

que teje tu ilusión y desmadejas.


Son todas tus patrañas ingeniosas,

inane relator de inconveniencias,

innatas inmanencias relativas,

instándote a sufrir por superpuestas.


Sarcástico, resurge tu deleite,

profano y lujurioso, sin que excedas

a todo este contento, enardecido,

aun cuando no hay barreras las inventas.


No dices y no callas, sustituyes,

silencios y oraciones por banderas

sin verbos ni adjetivos posesivos,

conversas soliloquios en arengas.


Rebuscas, en la caja de los cuentos,

la infancia, adormecida, que regresa

en blancos calcetines de algodón

y en íntimo dolor se manifiesta.


Incluso en el orgullo se acredita;

distingue la avaricia con certeza

y quiere recurrir aun siendo firme

la ingrata gravedad de la sentencia.


Acusa entre los brazos ateridos,

explícito, el valor de las monedas

que acaban usurpando los recuerdos

y matan el amor y no escarmientan.


En tanto en cada párrafo suspiras,

menguado y aburrido, en la caverna,

contraste de espejismos sin razones

y escasos sentimientos en las venas.


La burla del azar te desentona

y arruina los confines sin licencia,

ni límites, en campos extendidos,

de lágrimas cobradas en cosecha.


Dirás que se ha teñido, insoportable,

de un rojo mascullado, tu cabeza;

y omites que la tinta de los dedos

detiene la obsesión que te penetra.


Importa, nada más, que a las lesiones

las unge la inmediata transparencia;

o curan o desangran fatalmente:

la herida, si es mortal, será perfecta.

sábado, 1 de marzo de 2008

El humor de los tiranos.

No esperes de un tirano la ocurrencia

ni la chispa oportuna o el gracejo,

ni que tome las bromas con paciencia;

su ironía es fruncir el entrecejo.


Hay primates que tienen más conciencia

y no gastan su risa de conejo,

ni sus falsos ajuares de decencia,

ni condenan, ni dan un mal consejo.


Les supera en ingenio cualquier loro;

son sus gracias la muerte y la rapiña

junto al miedo que acusan y provocan.


No permutes tu risa por su oro,

ni vendimies las uvas de su viña,

si te muestras feliz se descolocan.