Un cuento sin importancia.



En un lejano país
reino de la gualtrapía
la flor de la monarquía 
sobre el pueblo se hace pis.
-Vos no sabéis que decís,
pensad que nobleza obliga,
no a trabajar como hormiga
sino a vivir del pillaje,
a estrenar un nuevo traje
al día y haber amiga.

Lo demás cosa de poco
dar el porte de elegante
vestir pata de elefante
y estirar al tope el moco.
Yo soy el rey y me enroco
dijo el monarca ya anciano
de aquel reino tan lejano
de cuando maricastaña
no se piensen que es...es caña
para divertir Mariano.

Porque es muy divertido
ver lo caro que va el cobre
y la gracia que hace al pobre
parado y sobre venido.
¡Qué risa! ¡Qué entretenido!
Ir el cántaro a la fuente
a reirse de la gente
en hermoso carricoche
suizo que en negra noche
se escabulle facilmente.

Y los validos que balen
los virreyes de paseo
el botijero al liceo
que las ovejas se salen.
Las cabras puede que escalen
las vallas del corralón
vayan por tanto capón
que ni es gallo ni gallina
y en madera de la fina
le suelten un coscorrón.

Comentarios

Hazel Messiatz ha dicho que…
Jejejeje. En tu línea. ;)
Amparo ha dicho que…
ya es otoño
por aquí

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