miércoles, 24 de abril de 2013

El muro cultural del romancista feroz.



La  cultura cañi estrafalaria
que es de moño acostado y peineta
de alcayata y  floja de bragueta
criticona, vulgar y ordinaria,
gritadora por innecesaria.
La cultura del tiralevitas
con el culo cosido a tiritas
en las cotas tontas  de pantalla
de quien habla más de lo que calla,
si le pasas de largo lo evitas.

La cultura del pícaro escaso
al que elevan los medios y medias,
los de circo sin pan me remedias,
ya sabéis lo profundo del vaso.
La cultura del no te hago caso
si es que vienes pidiendo derechos
eso es cosa de progres estrechos
que te acusan menean  y escrachan,
quienes  siguen en pie y no se agachan
ni se pringan en sucios cohechos.

La cultura de telenovela
y  de serie de zombis pelones
de garrulos llenos de ambiciones
y el bufón del capullo la vela.
Elegancia de borra y franela
para tardes y noches de embrollo
de gualtrapa y alitas de pollo
al limón y al olor de fritanga.
a se vende el país ¡una ganga!
con tan poca cabeza es un chollo.



lunes, 22 de abril de 2013

Don Miguel y Avellaneda.






Melindroso se nos puso Don Miguel
con la obra del osado Avellaneda
desdoblando a la cuadrilla en almoneda
caballeros en los pliegos de cordel.

Por caminos de ensoñada polvareda
y muy claro se comprende vuestro enfado
situar al tal hidalgo en otro estado
porque acaso vos penséis que os deshereda.

Echad la culpa al hambre de oro y seda
que acaba en un delirio consentido
sabiendo que el mugriento socorrido
hará por las lentejas lo que pueda.

Sabéis que Don Quijote dejó el nido
por mano y pluma de vuestro talento
no puede ser negado cada intento
por vos que sois un galgo bien corrido.

Así vuestra merced con este cuento
no tema que este siglo ya lo ensalza
y sabe cada cual el pie que calza
que vive mucha prole de su invento.

Porfíe si es que quiere y siga al alza
Su duelo  don  Cervantes Sayavedra;
 impresa  como al fuego en bronce y piedra
quedasteis  la palabra que os realza.

sábado, 20 de abril de 2013

Romancillo.


Contaré una historia
como un pregonero
en un romancillo
de titiritero
Añil y naranja,
azogue y pañuelo.
En la negra noche
cuando alcanza el sueño
y  el árbol traduce
la canción del viento.
Cuando los caminos,
Ancianos  senderos
esconden al hombre
oscuros secretos
y  las amapolas,
negras como besos,
piensan que la luna
camina por ellos.

La luz se imagina
Sobre un  aparejo
grumete de auroras
cumplido gaviero
de un bajel de nubes
arcano y  espectro,
desconsiderado,
el vigía atento
grita en los más alto
¡Nuevas Tierras, Cielos!
¡bogamos hermanos!
rumbos de misterio
con las marionetas
talladas muy  lejos,
harapos sin hilos,
de temple  sereno
se aventuran  dulces
en obras sin  tiempo.
Cuando en las aldeas
La flor del  almendro
traía la vida  
mas sin aspavientos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Mujeres. Maricoplas. Al rabelillo.



A todas la marichuches,
maricracias, marilelas, 
a las marías gemelas
y a las mariquemescuches,
también a las mariluches,
y las mariabotón,
junto a las marilusión
y apasionadas marías
les dejo estas alegrías
al rabel por la ocasión.

A las maricabezotas
y a las mariyolohago
a las marivengauntrago
y a las maritomonotas.
Seguro a las marisotas
y a las mariasloculelas,
las maestras mariescuelas
y a las maríainstituto
a las maris mi tributo
con mi marilentejuelas.

A las mariasmujeres
y a las mujeres María
a las mariadedía
y a las marinomequieres.
A las marilibreeres
y a las maríaestadillo
a las marielestribillo
también las maritragedia
y a las maríascomedia
y a todas las maribrillo.

Estimadas mariquiero
mariamadas, marichulas,
mariespejo, marigulas,
maríasdemarimuero,
marivivas,mariacero,
mariverdad, marimira,
mariadicementira,
maripormariteamo,
marinadatereclamo,
mariamormialmarespira.

sábado, 13 de abril de 2013

El beso.



Francesco Hayez.

El beso. 1859. Pinacoteca di Brera.



Todo por un beso que te pediría
en aquel rellano de las escaleras,
un beso soñado si me devolvieras
el beso que siempre se repetiría.
Un húmedo beso si tú lo quisieras,
un beso que llegue con cierta sorpresa
de aquellos que saben a zumo de fresa,
un beso de azúcar y de primaveras.
Un jarrón de besos sentado a tu mesa
para que en las tardes recuerdes audacias,
un beso que rompa con las suspicacias
que vuele en el aire como una pavesa.
Un beso que pase de las diplomacias
que en cálidas brasas no sepa a ceniza
y con tantas ganas que nos paraliza.
Colorido beso que te da las gracias.

lunes, 8 de abril de 2013

Circo





Buenos días mundo obtuso
que ya no sabes reír
¿Cómo vas a discernir
lo que es justo y el abuso?
Yo prefiero ser iluso
y en el circo algo bufón
reclamando la atención
cuando son tristes los días
llenos de melancolías
para empezar la función.

Salgan todos a la pista
que renace la mañana
abre al sol cada persiana
ha venido a pasar lista.
Cada persona es artista
en la cuerda y el alambre
y todos tenemos hambre
de aplausos y bien estar
de unas risas y un cantar
que hagan mover nuestra osambre.

Santiago.





Epístolas, cantares, escrituras,
en el libro de las revelaciones
el futuro de todas las naciones
por principio y fin de las culturas.
Profecías reveladas claro oscuras,
palabras del aposto peregrino
que toma posesión en el camino
del exacto acontecer del caminante
que arriba en paso firme y adelante
al cabo de la cuerda del destino.

domingo, 7 de abril de 2013

Bufón

Diego Rodríguez de Silva y Velasco. Sevilla, hacia el 5 de junio de 15991 – Madrid, 6 de agosto de 1660.

El bufón don Diego de Acedo, el Primo.

En el libro la esperanza
de Don Diego Acedo, el primo,
bufón que con mucho mimo
lee en la letra su mudanza.
En su seriedad de chanza
la tragedia de sus días
preñados de fantasía
y de un duelo que en su luto
es tan grande y absoluto
que su risa está vacía.

La tristeza del bufón
trágica alegra al poder
del grande que sin saber
le destroza el corazón.
Siempre la misma intención
que quien situado arriba
te atrapa en su perspectiva
y tus paisajes tritura
cuando el alma te tortura
en su alegre comitiva.

Enrique Sabaté. 07-IV-2013.

Menipo



Diego Rodríguez de Silva y Velasco. Sevilla, hacia el 5 de junio de 15991 – Madrid, 6 de agosto de 1660.

Menipo de Gadara. Museo del Prado.

Filósofo agitado y saturnal
sobre libros el mundo te resbala
porque burla tu boca cuando exhala
diatribas al sueño terrenal.
Funerario nocturno y natural
diletante y cínico confeso
disputándole al perro cualquier hueso
y a la vida con sátiras reclamas
que te salve de absurdos que sin llamas
te exigen argumentos poco espesos.

Nadie sabe que pasa por tu mente
cuando miras con ojos tan airados,
parece que quisieras dar bocados
a quien pasa por bobo diligente.
La palabra y el libro son tu fuente
que pueblos y personas necesitan
no epigramas solemnes que recitan
los gramáticos obtusos e impasibles,
tú les mandas tu higa por horribles
y cascadas harpías que se gritan.

Enrique Sabaté. 07-IV-2013.

Fabulista.


Diego Rodríguez de Silva y Velasco. Sevilla, hacia el 5 de junio de 15991 – Madrid, 6 de agosto de 1660.

Esopo. Museo del Prado.

Cuentista acertado y fabuloso
este mundo engrandece en tu mirada
con la frente y el alma despejada
tu razón es brutal en lo industrioso.
Tus palabras astucias de raposo,
en libros construidos de argumentos,
nada excluyes cuando al narrar tus cuentos
elevas en personas y animales
tantas causas y casos naturales
que en lógica nos mueves a esperpentos.

Filósofo de viñas y verdades
tan sabio como escaso de materia
tu vida entre cascajos y miseria
enseña de pocas necesidades.
Te conservan tan bien tus dignidades
que acaso si sabemos aprenderte
lo mismo cambiaría nuestra suerte
y fuéramos un tanto más humanos
que no esta inconsistencia de fulanos
de obtusa vanidad al aguafuerte.

viernes, 5 de abril de 2013

jueves, 4 de abril de 2013

Tu sendero con los lobos.


La Luna disimula los senderos
incluso los disfraza de ternura,
los pinta de bondad los elimina
del mapa del recuerdo y los ignora.

Buscabas acomodo en su  silencio,
sus  cómplices mirada de danzante,
la astucia de sus brumas que te oculte
no sólo la intención también los pasos.

Masticas tus  amantes pudorosos
voraces devorados por incautos
sin límites ni oscuras  inocencias.

Caíste en lo que  sólo es una trampa:
compartes el sendero con los lobos,
 no aciertas su  bondad a dentelladas.