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Mostrando entradas de noviembre, 2010

Desde el tren.

En el tren de cercanías


un desfile intermitente:

el hervidero de gente

en el trajín de los días;

un sinfín de melodías

en el hilo musical.

Pasan las horas tal cual

de la mañana y su prisa,

desencajada sonrisa,

balasto, acero y cristal.



El anuncio digital

y el paisaje que se ofrece

al par que un sol amanece.

Escombro, campo y metal,

un polígono industrial,

carreteras dibujadas,

glorietas entrelazadas,

vestigios de labrantío,

ceniza y derrubio el río,

naturalezas ajadas.







Dialécticas parrafadas

al límite de la cerca

apoderándose terca

de las tierras, asediadas

por las obras, anegadas.

Sigue su camino el tren

en abúlico vaivén

ajeno a la suciedad;

detritus de la ciudad

que empapan el terraplén.



En los cristales se ven

unos ojos asombrados

que observan despedazados

despojos de alguien, de quién

jinete de un mal sin bien,

hoy es sólo pura ruina,

cadavérica rutina

sin otro triste destino

que quedarse en el camino

y hacer de sus venas mina.











Un trovador ambulante

guitarra, son y maraca;

un v…

Sueños y senderos.

Imagen



Escribiré un pliego viejo
respetando la verdad ,
dicho con normalidad,
bien relatado….no sé.
Experiencias que pasé
Ajeno a la realidad.


No le pediré a los cielos,
será vana mi expresión,
hablo con resolución
y con el ánimo abierto,
y nadie dude, que es cierto,
el compás de mi canción.


No debo pedirle a Apolo
aunque es dios de la poesía.
No quiero que mi osadía
sea malinterpretada,
es más dura la jornada
sin alguna compañía.


Mas me es difícil creer
en providencias divinas.
Atendiendo a las inquinas
en que anda la humanidad,
imagen de la maldad,
cuando se muestra mezquina.


En todas partes del mundo
vi hijos de la pobreza,
viviendo de su destreza
de mendigar y del robo;
la sociedad, como a un lobo,
pone precio a su cabeza.

Gentes de toda calaña
conocí yo en mis viajes.
Hubo grandes personajes,
y entre todas las raleas,
encontré cosas muy feas,
volví con poco equipaje.


Entré presto en las chabolas,
allí de forma muy digna,
ajeno al papel que asigna
la vida a cada paisano,
me tendieron una mano
doméstica y fidedigna.


Miserias vi…

Estratégica indiferencia.

Un rostro tan esquivo como inerte
aloja en su intuición  leyes informes,
patíbulos de miedo y uniformes
modernos y marcados por la muerte.

La sangre del más debil siempre vierte
del lado de quien se halla disconforme,
quien quiere que se rompa o se reforme
aquello que al humano ser pervierte.

Después de la experiencia es acordado
mirar hacia otra parte, si interesa,
por la seguridad del que asentado
se encuentra en su sillón y no se expresa
en temas tan banales, que no es dado
a tales digresiones en su mesa.

Sin pretenderlo, duele. A medias con Rosi Pérez Pastor. Amiga de Facebook.

Oye, yo nunca, nunca pretendí…


- Tú nunca pretendes hacer daño, pero lo haces ......


- Lo siento........lo siento mucho.

                                            Rosi Pérez Pastor.




Perdona corazón mío,

no es esto lo que quisiera

pero te dije que afuera

helaba y hacía frío,

y tú te bajaste al río.

¡Chica que se acaba el año!

es hielo el agua del caño

y tú te pones a andar:

te habías de resbalar

y, claro, te hiciste daño.

                           Yo.

Manipulados S.A.

El chín chín en cantilena,

dicho en buena y alta voz

con un aspecto feroz

que espante a la vez que truena,

proporcional y serena,

con su verdad por delante,

en el sitio y arrogante,

templada con inocencia,

es en sí la interferencia

que nos atrapa. ¡Brillante!

¿Y ahora, qué?

-No insista.
-Quisiera reclamar.
- No hay negociado.
-Disculpe pero yo...
-Se ha equivocado.
-Pero ustedes decían...
 -Lo que querían
  escuchar, no insista.

Discursos y soflamas.

Palabras altisonantes
para discursos vacíos,
arroyos mas nunca ríos,
cabezudos no gigantes,
ratones entre elefantes
se instalan y se acomodan,
engaños que nos enlodan
en alternas ceremonias,
no siendo si no colonias
y tijeras que nos podan.

La humana comedia.

El título antes de escribir nada, sin tener una idea precisa de lo que voy a decir, saldrá bien o mal, pero seré honesto y salvo alguna correción lo subiré tal cual, no se puede decir que sea improvisado del todo, pero tampoco está nada decidido. Sólo el título que saco del comentario de Ybris.

Daré principo a éste cuento
esperando que me inspire
la Musa si es que se encuentra
cerca de mí. Así escribe:

-Nace el hombre y éste Mundo
según llega lo maldice
es arrojado a su suerte
que suele ser poca y triste.

-Yerras en tu juicio. Loco.
En este valle sonríe,
es feliz, sigue sus pasos,
encuentra el amor y vive.

-Eres asaz optimista,
tú todo lo ves posible.
-Pueden alcanzarse a veces
los sueños si se persiguen.

Un romance.

Raudo y vano acude el verso,


como una vieja tormenta,


bajo una luna enmarcada


entre un halo de comedia


y el gris de mi diccionario;


quiere acontecer y expresa


una raíz de lo humano,


es tal su naturaleza.


Lo perdido, por lo hallado,


lo que va por lo que llega.

Décimas cañí-científicas

Escribo versos a miles,


cada día diez docenas,

fructíferos cual colmenas

dan luz por "gigacandiles";*

me hacen de correveidiles.

Supondría una pasada

si estos ripios en tacada

-resmas de sílabas huecas-

¡fuesen ser! ¡algo! y no cluecas

frases que no dicen nada.


*Gigacandela:  Medida de intensidad luminosa.





Measurement unit: gigacandela

Full name: gigacandela

Plural form: gigacandelas

Symbol: Gcd

Category type: luminous intensity

Scale factor: 1000000000


SI unit: candela

The SI base unit for luminous intensity is the candela.

1 candela is equal to 1.0E-9 gigacandela.

Este cientifismo que me invade, unido al barbarismo cometido en el uso de la expresión de medida es de una desfachatez sin límites. Ni siquiera estaba seguro de que la unidad fuera esa, así que lo miré en el explorador y hete aquí que lo que me sonaba era luz incnandescentes. Lo que hace la ignorancia, que es osada hasta la implosión.

Los datos los he copiado del buscador mismo. Ahora no recuerdo la página pero …

Décimas en los muros

Se resquebrajan los muros


y las paredes se agrietan.

Las conexiones sujetan

-en sus archivos oscuros-

equilibrios inseguros.

Casilleros insensatos

que en protocolos innatos

conforman vastos tejidos,

-tentadores y fingidos-,

temple de humanos estratos.




Vive en un veloz cometa

en el vértigo violento

helado de un febril viento

-Iracundo anacoreta-.

En una infantil rabieta

modula sus politonos,

reparte cubos y conos,

cuadrados, rombos, trapecios,

para los oídos necios,

va ensordeciendo interfonos.



Lobo feroz y cordero,

sin Arcadia ni Parnaso

arroja su aullido al raso

como verdad de barquero.

Apreciado compañero;

dicen Cepión y Berganza:

“no está tan clara la danza,

desafinan el rabel

y en su voz -ronco bajel-

se destempla la esperanza”.

Séptima. Siete.

Dice el refrán que cuando un tonto toma un camino, este tiende a terminarse y el tonto a seguir. Eso me ocurre, aunque por suerte para mí éste queda limitado con una pared que impide ir a parte alguna. Aun cuando tampoco resulta cierto del todo, los caminos de algún modo siempre quedan abiertos al menos en un mínimo resquicio para que se marchen por allí las fobias y filias perennes. Todo va teniendo más posibilidades a medida que nos vamos acercando al desenlace. Si siguiera a Pitágoras, diría que cada número tiene una posibilidad y un destino cargados, un fin y un recorrido que para algunos puede ser múltiple y para otros nada complejo. Números y personas, sin que se confundan entre sí, pero esto es lo dificil, no confundirse.

El siete es de eso números más cargados de simbolismo a lo largo del tiempo. Números. Circenses.



Séptima y maravillosa


en línea con lo sagrado.

Es la bondad y el pecado,.

El arco iris reposa

en el siete, y la hermosa

Cábala, y en el felino

sus vidas, lleva el…

Octava. Ocho.

He dejado la métrica de la décima y he elegido la octava real de origen italiano, quizá la forma  antecesora del soneto. Hablando de ochos, no podía faltar El Chavo. Todo sea por pasar el rato.


Octava, que en la escala musical


sitúa cada nota en su sonido

si aspira al infinito en vertical

conforme al universo conocido.

El ocho es un enigma sin final.

De muy poco valor es un ochavo.

La gran humanidad que adorna al Chavo.

Novena, nueve.

No sé la razón, pero  me acordé de las retahilas que tuvimos que recitar para aprendernos ríos y tablas de multiplicar. Las tablas de multiplicar por sí mismas constituían  un mantra matemático que automáticamente te transportaba a mundos de ensueño, cuando no directamente a dormirte en esas tardes de noviembre despúes de haber comido lentejas. "Que tienen mucho hierro" dice mamá, yo diría que es plomo por el sueño que daban.

De tabla a cantinela, de ríos y otros accidentes geográficos patrios, de cuentos seriados. La hormiga tiene mucho que decir y algo menos la cigarra. A la cigarra se la escuchaba el verano y la hormiga...se la escucha menos pero es más persistente por gregaria.

Al diez y al nueve no sé si le acompañarán el ocho y sucesivos. He empezado por el diez, para acabar en el cero, más que nada por no tener que escribir una décima al trece mil doscientos cuarenta y nueve. O al infinito, al infinito si que se le han escrito, hasta tratados completos de filosofía …

Décima. Diez.

Una décima, porción
con un abolengo serio.
El diez resuelve el misterio
-con su métrica razón-,
pues estando en posesión
del sistema  la medida
completa está contenida
en los dieces sucesivos.
Científicos objetivos
en la decena lucida.

Cerrado por desinterés.

Imagen
Lo siento, caballero, ya le digo
que echaron el cerrojo, de repente,
¡total! lo mismo da, si no iba gente.
No fue nunca muy chic y  -¡ale!-  el postigo.
A ratos puro hielo, se notaba
un áspero y vacío, flojo  ambiente,
gracioso, algo vulgar, muy decadente.
¡Previsto su final! El bar cerraba.
Cerveza de maíz, centeno y trigo
Es todo tan banal por consecuente.

Conjuros.

Bruja del tren de la feria


en la ciudad del pan duro,

deja un recado en el muro,

o una pócima muy seria

que -en haz de antimateria-

nos envuelva en avenencia

de pucheros y de ciencia

del fruto que en ti madura,

llama que la noche oscura

hechiza en condescendencia.

Libre

Si te querré golondrina...

libre, hermosa y emigrante.

sigue tu vuelo galante

que arroyos lejanos trina.

Si algún verso te destina

en otro alero el camino.

Moja tu poema en vino,

en leche, en aceite, en besos,

haz que se calen sus huesos

¡Ay, paloma en tu molino!

Continuación trilógica.

No acierta trama o respuesta

en preguntas esenciales,

incluso en casos triviales

no es válida, si en su apuesta

no contiene una propuesta.

Laberíntico proceso,

del que no se sale ileso,

al derribar la pared

que puede apagar la sed

aunque no explique el suceso.

Dichos indecisos,

Un decir y un desdecirse,

declinando lo antedicho,

correspondiente al capricho

de volver antes de irse:

¿dime si no es decidirse?

Sin apelar al refrán

de escalinata y chaflán:

gentes de “digos” y diegos,

alumbrados, bajo fuegos

de plenilunio y san Juan.

Metamorfosis en interrogación.

Mientras la piel se me muda

-ni víbora, ni escarola-

subo al quicio de una ola

-leve realidad picuda-

en el seno de una duda.

Metamórfico vaivén

-onda en válvula y retén-

provisto de pensamiento

-metafórico instrumento-

gusta un anhelado bien.