viernes, 5 de agosto de 2016

El momento

Estallarán los párpados codiciosos
por los pasos que llevan al ocaso
libres, entrometidos en las fauces de los herreros
se quebrará la luna en la torpes fraguas
y en el vino que celebra el mediodía
sin saber que las noches son de pronto
el único remedio a tantas dudas.
Asidos de las manos de los dioses
es fácil recurrir los pensamientos
del otro que no expresa el mismo idioma
o vive en desacuerdo de intereses
con dueños de la farsa; incombustibles
pretéritos y astutos comediantes
burlones y capaces del engaño
más sucio y circunspecto.
Ahora que es momento, sal y grita
los vientos y sus pares te han llamado
y no vas a esperar que sea tarde.