Lucense jacarandoso,
Burlón festivo y decente,
Gentil hombre en la corriente,
Místico agudo y jocoso,
Hidalgo de lo ingenioso,
Exégeta afortunado.
Enérgico y alumbrado,
Intérprete desenvuelto.
Tan libre como buey suelto,
Franciscano asilvestrado.
Lázaro de nuestros días,
Cómico más que arcipreste,
Soldado en ninguna hueste,
Pícaro por bulerías,
Eminencia en alegrías,
Vivaz como escaramujo.
Saber de ti todo un lujo,
Lúcido como un almiar,
Por oficio, el de juglar,
Rafael Álvarez, “Brujo”.
martes 14 de abril de 2009
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4 comentarios:
Me encanta ese actor y aún mas las palabras que le dedicas. Eres un genio, lo sabemos en casa y lo sabes tu.
Muchos besos.
Gracias corazón.
Qué tengas mucha suerte.
Un fuerte abrazo.
Siento simpatía por los seres anacrónicos como el brujo: gente que se superpone a las modas y el signo que marca los tiempos, gente que, para bien o para mal, cuenta con una personalidad propia.
Espero que el Brujo pueda leer alguna vez tu entrada. Estoy convencida de que le emocionaría hondamente.
Mi estimada sirena, el brujo tiene en su poder el original escrito de mi puño y letra.
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