jueves 16 de abril de 2009

Un soneto a deshoras.

¿Me adelantas un rato tu sonrisa?
Apenas un segundo esa mirada.
Descúbreme hechicera imaginada
Furtiva algún botón de tu camisa.

Pregóname dulzuras de melisa,
Concierta sin tardanza una balada,
Con maullidos de miza descocada,
Divina y seductora pitonisa.

El muérdago, el acebo, la retama,
El sabor de tus bosques y tus ríos,
Las encinas y el roble en amalgama.

En la luz de tus montes más sombríos
Me perdiera contigo hermosa dama.
Lo imagino sintiendo escalofríos.

5 comentarios:

Sirena Varada dijo...

¡Qué delicia de soneto!
No sé si tendrás su sonrisa por adelantado, pero la mía la tienes desde el primer verso.

Un abrazo, Enrique.

Enrique Sabaté dijo...

Ni por atrasado.

Gracias por la tuya que me alegra.

Un abrazo.

ybris dijo...

Te la adelantará, te los descubrirá, te lo pregonará.
En tanto maullido de miza descocada tus versos son caricias irresistibles.
Estremecedores escalofríos de deseos imaginados.

Espléndido soneto, Kike.

DENAVEGANTES (c) dijo...

Los libros, estos eternos compañeros. Deseo que tengas unos dias de sol y letras amigas, aderezado con el interés por estas páginas llenas de garabatos que esconden misteriosas intenciones.Y venta, quiero hacerte partícipe de la nueva edición de EDITA'09, te paso este enlace y lo verás todo, el nuevo librito -MEMORIAS DE NAUFRAGO- y la organización de estas jornadas. http://colecionpoesiaenladistancia.blogspot.com/
Saludos, Adolfo.

almena dijo...

Kike, admiro tu dominio del verso, de la rima, del sentimiento hecho poema.
Magnífico. Así. Sin más.

Besos! y sonrisas