Ay Federico García

Esmeralda arriba al agua
con su farol de carmín,
en sus ojos azabache
el llanto de Boabdil.

Una zozobra en las sienes
de naufragio carmesí
donde dibuja su pena
tormentas de regaliz.

La más bella flor de nieve
en el reino nazarí
con lágrimas de alabastro
desgrana un aria sin fin.

¿Qué pena canta tu boca
bella piedra de rubí?

“Mataron a Federico
poeta del Albaicín,
con odio escupieron plomo
de la boca de un fusil”.
Ebrias de rencor y miedo,
sus almas de canecrín,
en las horas de la noche
que la envidia es un pretil
del puente de la codicia
y el fanatismo infeliz,
mataron a Federico
espectros de azul y gris.
El más vivo trovador
que recorrió el Zacatín.

No hay ángeles que no lloren
lágrimas de ajonjolí,
ni pañuelos encarnados,
ni una letrilla infantil
que no recuerde al poeta
y su canto de Almuecín.

La tierra que ahora lo acoge
no ha dejado de sufrir.
Mataron a Federico,
hermosa flor nazarí.

Esmeralda arriba al agua
con la sombra de Boabdil.






Comentarios

Filoabpuerto ha dicho que…
"No hay ángeles que no lloren
lágrimas de ajonjolí"

¡ qué demonios, estos poetas, qué expresiones tienen !



Es formidable, Kike

Tan conmovedor y sentido como la propia expresión de Lorca.

Creo que sus ojos de azabache brillarían emocionados hoy ante tu homenaje

Un abrazo, "maestro"
Merce
Enrique Sabaté ha dicho que…
Merce: hace unas semanas cuando organizamos lo del romancero en el Quijote, yo terminé cantando el romance de la Muerte de Antoñito el Camborio, estoy a la espera de subirlo algún día al You tube, pero mientras tanto el propio poema me sirvió de inspiración para componer este romance como homenaje a quien definí también como príncipe de nuestras letras que sin duda lo fue Lorca. Sé que es algo parecido el romance al de Federico y el título como sabes es el de uno de los versos.

Lorca también fue muy quijotesco, muy cervantino. Preciosa una de las protagonistas de su romancero gitano es la Gitanilla de Don Miguel. Federico tuvo un final triste, tan triste y tan inmerecido como el de Antoñito el Camborio. Eso me movió, además de la estima que tengo por su obra.


Un abrazo profesora. Yo soy un aprendiz.
ybris ha dicho que…
Sí, Kike, mataron a Federico y mientras lo leía me sonaba el romance de Antoñito el Camborio.
A ver si lo cuelgas para poder escucharlo.
Otra muerte se hubiera merecido Federico, pero la gloria que le ha cabido en nuestras letras nadie la ha podido asesinar.

Un abrazo.
Enrique Sabaté ha dicho que…
Sus letras no las pudieron asesinarr, pero cuanta inquina mostraron.

Sí no me pasan las que están grabadas en pocos días me grabaré yo si todo va bien y las subiré.

Un abrazo

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