Baldío

Los álamos del río andan batiendo
en áridos desaires las fatigas
estériles, de escuálidas hormigas,
seguros que su vida es sólo arriendo.


En tanto ir y venir que es minuendo,
tramadas novelescas sus intrigas,
combates de poder como mendigas.
Pensad si es atributo o es remiendo.


Caminos de locura rutinarios
o estáticos conjuntos militantes,
febriles a la par que imaginarios.


Los tipos reintegrados o distantes,
indicios de rastrojos fragmentarios,
no son sino en cuestión itinerarios.

Comentarios

ybris ha dicho que…
Arrendada la vida tenemos,amigo.
Y en tanto arriendo caminamos.
Seguramente es suficiente para los tipos reintegrados o distantes que, más que rastrojos fragmentarios, son la eterna pregunta del camino.
Los que caminamos ya nos entendemos. Sobre todo por los encuentros que el itinerario nos depara.

Un enorme abrazo.
Enrique Sabaté ha dicho que…
No es más que un prestamo que permite recorrer senderos que por instantes nos hacen reconocer el único sentido que tienen y es recorrerlos sin más profundidades y apetecer de los trechos que producen encuentros con quienes se puede apreciar que una nota musical y una palabra pueden ser toda la música y toda la poesía que contienen los caminos y que nunca serán exclusivas de los dueños de todo.

Ha sido todo un acontecimiento amigo mío.

Un fuerte abrazo para ti también.
Gárgola ha dicho que…
Vengo curiosa, partiendo del comentario que hiciste a Ybris.
Me llamó la atención ya que aun distando en la forma, el fondo del que he publicado ayer es lo mismo: tu comentario encaja perfecto.

Últimamente escribo y comento poco, pero siempre paso a leer ...
Me he enredado en tu tela (¡me fascinan las arañas!), durante este momento ocioso, en medio de la pausa que reclama azúcar, cuando en el trabajo se acercan las dos.
Me ha gustado tu ritmo y tu destreza con las palabras. Yo no domino las reglas literarias del verso, me expreso de forma intuitiva que complemento con imágenes de cosecha propia.

Un abrazo
Enrique Sabaté ha dicho que…
Agradezco tu visita, Gárgola, importan el fondo y la forma pero en un sentido libre de la expresión. Yo como ves subo muy pocas imágenes, no es que no me llamen la atención, es que no tengo expresividad con ellas. Soy más de palabras acentuadas, el ritmo que se desencadena y sobre todo porque cuando escribo sin reglas en el verso tengo una tendencia implícita que me lleva a escribir larguisimos parlamentos muy surrealistas o mejor dicho sin pies ni cabeza, tiendo a perderme en la maraña de las retamas y las zarzas oracionales.

Te he visitado y me resulta interesante lo visto, tanto que te he abierto un hueco en mis enlaces.

Salud.
Tempero ha dicho que…
Siempre que oigo hablar de rastrojos no puedo evitar el pensar en el ciclo del cereal, arriendo de la tierra a la planta, sólo que, en el caso de las plantas, el arriendo es más aprovechable que en nuestro caso.

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