Cinismo al desnudo.

Predicas la indecencia del desnudo
y olvidas la ambición menesteroso
te afrentas por el cuerpo y quedas mudo
ante los corrompidos onerosos.
Abulta tu cinismo por arrobas
que nombro el más colmado de la hez
teniendo por deshonra un mal de alcobas
y no importan los cuernos de avidez.
Las cosas de la carne que se encienden
y a algunos les molesta la belleza
que nunca saben nada y nada entienden
negando a la verdad naturaleza.
¡Qué falta de cordura la que venden!
te roban y se visten de pureza.
Enrique Sabaté.

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