Humanus sum.




Nos dejamos llevar por la corriente
como hoja caída de la rama
a un vacío de polvo, roca o llama,
que dibuja lo absurdo del presente.
Nos sentimos distintos a la gente,
de otra hechura exquisita, de una trama
material y soberbia, con más drama
que asegura un latido diferente.
Semejantes en todo a muchos mismos,
de los moldes que salen los humanos
entre genes ahítos de espejismos.
Parecidos a otros ciudadanos
cuando sufren sus propios pesimismos
y se duelen de idénticos tiranos.
Enrique Sabaté. 6 de marzo de 2015.

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