El carro de la farsa.


Dispáreme sus señas sin remite
y alcancen mi refugio sus caderas
que sepa que serán mis prisioneras
a menos que con ráfagas lo evite.
No espero a que el silencio nos marchite
y deje en mal lugar nuestras carreras
por no saber subir las escaleras
y hagamos del encuentro un escondite.
No dude que halla en mi gloria y fortuna
que hice dos retratos de la Luna
y sepa que no hay otros semejantes.
Mi crédito seguro es de prestigio
escrito a cuatro tintas y un prodigio
que tiene libertad de comediantes.
Llegados a este punto, bella dama,
huimos en el carro de la fama.
Enrique Sabaté. 4 de marzo de 2015.
Las fotos se las robo a Johnny Xod.

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