Godward. Flores en verano.



Fuente de alunados allá me enamoras,
Madre de los lobos que en noches oscuras
hay  flores de nieve en mis escrituras
para esos recelos con que te decoras.
Quiero ser yo  mismo en tus criaturas
un sueño despierto que te celebrara
donde el gran silencio descubre tu cara
y a mí el laberinto que da en tus ternuras
Otra vez seguro que de nuevo errara
en el intervalo de cada derrota,
mostrando mi carta tan pobre y remota
que navega al pairo y tras ti naufragara.
Amable hechicera, dolida gaviota,
soy un trozo viejo de piedra silente
el triste sonido de una mar rompiente,
un hombre distante que su tiempo agota.

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